La izquierda llega a Brasil de la mano de un Lula moderado
La undécima economía del mundo eligió como presidente al líder socialista Luiz Inácio Lula da Silva, cuyo primer mensaje "de esperanza" estuvo orientado a calmar los temores sobre su futuro gobierno.
RIO DE JANEIRO.--- La undécima economía del mundo eligió como presidente al líder socialista Luiz Inácio Lula da Silva, cuyo primer mensaje "de esperanza" estuvo orientado a calmar los temores sobre su futuro gobierno.Lula, quien durante los últimos 20 años se trazó una ascendente carrera que desafió a la conservadora política brasileña, ha ratificado que ejercerá un gobierno conciliador y moderado, que se apoyará en todos los sectores del país.Brasil, considerado como una de las democracias más consolidadas de América Latina, dio un claro giro a la izquierda al elegir al líder del Partido de los Trabajadores (PT) como jefe de Estado para los próximos cuatro años.El discurso de Lula como candidato y sus primeras palabras como presidente ratificaron que la economía y las necesidades sociales son el centro de las preocupaciones de Brasil, principal destino de inversiones europeas y estadounidenses en Latinoamérica.Desde los ejecutivos de grandes corporaciones internacionales hasta los empobrecidos desempleados que subsisten en el mercado informal, todos los que tienen intereses en este país de 170 millones de habitantes han puesto sus ojos en el futuro de la economía."Creo que el mercado tenderá a tranquilizarse", dijo Lula a la televisión brasileña, poco después de ser elegido, acerca del nerviosismo que llevó a disparar el precio del dólar y a derrumbar la bolsa de valores de Sao Paulo cuando comenzó a hacerse previsible su triunfo.En su primer acto de masas, en la avenida Paulista, en Sao Paulo, centro económico de Brasil, el presidente electo se expresó en un tono conciliador y optimista."La esperanza derrotó al miedo", dijo ante unos 50.000 seguidores que agitaban las banderas rojas con una estrella blanca que identifican al PT."Hasta ahora, las cosas fueron fáciles, el ejercicio va a comenzar de aquí en adelante", dijo respecto a los retos que le esperan como jefe de Estado.En su campaña, Lula recorrió 81.000 kilómetros, visitando los 27 estados de Brasil, un país de extensión continental que es la quinta democracia del mundo en términos de población."Vamos a trabajar de domingo a domingo para cumplir las cosas que prometimos durante la campaña", dijo a sus seguidores, al apelar a "la esperanza acumulada durante muchos años".Admitió que la expectativa que ha generado como candidato durante cuatro campañas electorales "es muy grande" y aseguró que Brasil necesita de una reforma agraria, educativa y de salud.Su mayor reto, afirmó poco antes a la televisión, "es haber nacido donde yo nací", en alusión al empobrecido nordeste brasileño, de donde salió a los cinco años llevado por su madre al cinturón industrial de Sao Paulo."Nosotros vamos a determinar la política económica", dijo a la televisión Bandeirantes acerca de su política económica.La economía de Brasil está atada a un programa de asistencia del Fondo Monetario Internacional.Lula deberá decidir si utiliza un crédito abierto de 24.000 millones de dólares para el año entrante a cambio de rígidas metas de austeridad fiscal que limitarán sus inversiones en el área social.




