No pagarán por entrega de demás secuestrados
En el recodo de un río de tantos que hay en medio de la selva espesa, tras gritar con energía, murió Carlos Salinas, uno de los 26 secuestrados por el Eln en el Pacífico.
CALI.---En el recodo de un río de tantos que hay en medio de la selva espesa, tras gritar con energía, murió Carlos Salinas, uno de los 26 secuestrados por el Eln en el Pacífico.Jubilado del municipio de Cali, a sus 57 años, resistió con fortaleza jornadas hasta de 13 horas diarias, pero al séptimo día del plagio, luego de rebelarse y decir ¡no más!, prefiero morir, falleció.Los guerrilleros arrastraron su cadáver hasta la orilla. Era tarde. "Yo lo ayudaba por las empinadas montañas, lo animaba, pero sus pies estaban destrozados", relató Eliécer Ortíz, uno de los diez liberados del colectivo.Hasta ese momento era sálvese quien pueda, pero a partir de allí hubo unidad en el grupo, la misma que se vio frustrada por orden del Eln que los dividió en dos bandos : los fuertes y los débiles para caminar.Durante la noche, en un tambo indígena, lo velamos, le rezamos y clamamos para que fuese sepultado, pero al día siguiente nos obligaron a continuar y dijeron que ellos se encargarían de entregar su cadáver a la Cruz Roja."En ese momento y mientras le pedíamos a Dios y al espíritu de Carlos que nos ayudaran a salir de ese infierno, pensamos que correríamos la misma suerte y que habíamos quedado al amparo del destino", dijo.Por su parte el gobernador del Valle, Germán Villegas, aseguró que no pagarán rescate por el resto del grupo secuestrado en el Chocó.Dijo que de inmediato la Comisión Humanitaria encargada de recibir a los diez primeros plagiados, trabaja en la recuperación del cadáver del pensionado Carlos Salinas, muerto en cautiverio.




