Desarrollan vacuna comestible contra enfermedades infecciosas
Las enfermedades infecciosas podrán combatirse en el futuro mediante vacunas comestibles, que aumentan la inmunidad del cuerpo y permitirán reducir el uso de los antibióticos.
INNSBRUCK.--- Las enfermedades infecciosas podrán combatirse en el futuro mediante vacunas comestibles, que aumentan la inmunidad del cuerpo y permitirán reducir el uso de los antibióticos.Con vacunas que se ingieren con la alimentación resulta posible estimular el sistema inmune, según expuso hoy a la prensa el médico especialista Hugo Wolf, del Instituto de Patopsicología de la Universidad de Innsbruck, que ha confirmado sus teorías en experimentos con ratones.Con este método se provoca el "entrenamiento" de las mucosas, "el mayor órgano del cuerpo competente en materia de inmunidad", explicó Wolf, y añadió que tan sólo en los pulmones y en el intestino la superficie total de las mucosas es de 400 metros cuadrados, y una de sus tareas principales consiste en la defensa contra las bacterias, los virus y otros gérmenes.Los antígenos que se administran por vía oral provocan la formación de diversos anticuerpos, entre ellos el tipo "IgA", decisivo para combatir muchas infecciones y que puede neutralizar los gérmenes perjudiciales.El anticuerpo IgA, junto a otros factores, es responsable del 80 por ciento de la auto-defensa del sistema inmune y surte un efecto inmediato, muy eficiente en el lugar de la infección, por ejemplo en los pulmones, señaló el médico.Los experimentos llevados a cabo con ratones han creado las bases para aplicar lo descubierto por él en el hombre, en primer lugar para las infecciones de las vías respiratorias y del tracto urinario.Es de prever que las vacunas comestibles salgan en unos pocos años al mercado, dijo Wolf, aunque queda por investigar cuánto tiempo dura su efecto y cuáles son las dosis necesarias.También es imaginable administrar estas sustancias permanentemente a los enfermos crónicos o que sufren de un sistema inmune debilitado, ya que no se conocen efectos secundarios negativos y probablemente tampoco los habrá.El científico subrayó que estas sustancias no sustituirán por completo a las vacunas para los niños ni los antibióticos, pero en muchos casos el cuerpo humano podrá vencer una bronquitis, una infección urinaria o una pulmonía sin medicamentos o con menos que hasta ahora.Ello es deseable tanto más cuanto que el uso excesivo de antibióticos lleva a la resistencia de los gérmenes y constituye un problema de costos.El aumento de la inmunidad propia del cuerpo contra algunas infecciones tan sólo representa una de las muchas posibilidades de aplicación de las vacunas comestibles, que ya se han empleado en la vacuna oral contra la poliomielitis y en el sector veterinario, añadió Wolf.Un campo de aplicación posible en el futuro será, según él, la contracepción mediante antígenos contra los óvulos y el esperma.




