El ajo, de la cocina al microscopio
El ajo se ha usado para detener a los vampiros, pulverizar a las bacterias, curar los hongos de los pies y dar sabor a los espaguetis, y científicos de Israel están empeñados en conocer sus secretos medicinales.
REHOVOT, Israel.---- El ajo se ha usado para detener a los vampiros, pulverizar a las bacterias, curar los hongos de los pies y dar sabor a los espaguetis, y científicos de Israel están empeñados en conocer sus secretos medicinales.Científicos del Instituto de Ciencias Weizmann se están concentrando en la alicina, un compuesto que utiliza la naturaleza para proteger al ajo de los insectos, hongos y bacterias.El bioquímico David Mirelman, del Instituto Weizmann y director de un equipo de cuatro científicos que clonaron el gen de la alicina, sintetizó y estabilizó la molécula, altamente volátil, que es responsable de todo lo bueno y malo del ajo.El penetrante olor de los ajos machacados es el resultado de una reacción química que crea la alicina al combinar el substrato, alina, con una enzima llamada alinasa.Las pruebas realizadas por Mirelman y otros estudios científicos mostraron que la alicina es también muy eficaz para prevenir la hipertensión, tratar la diabetes, curar la diarrea, reducir el riesgo de ataques cardíacos y destruir las células cancerosas.En pruebas con ratas de laboratorio, los científicos también hallaron que el ajo impide engordar e incluso podría servir para adelgazar. "MEDICAMENTO MARAVILLOSO"Mirelman lo llama el "medicamento maravilloso" y dice que está a la altura de la aspirina, descubierta hace más de un siglo y todavía altamente eficaz para prevenir accidentes cerebrovasculares, entre muchas otros padecimientos."La aspirina no es un antibiótico, pero ayuda a prevenir los accidentes cerebrovasculares, la cefalea, los dolores y más (...) Se ha demostrado que la alicina influye sobre los microorganismos, por lo que es un antibiótico, es decir, mata a los microorganismos", dijo Mirelman.El bioquímico israelita tropezó con las propiedades medicinales del ajo en un viaje que hizo a China para una conferencia sobre disentería.Un médico chino que participaba en la conferencia mostró una cura para la enfermedad estomacal que puede ser mortal: una botella de ajo crudo machacado y conservado en alcohol."Dio a los pacientes de disentería la mitad de un vaso del amarillento líquido dos veces al día. Le pregunté si era eficaz y dijo que eso ha estado curando enfermos durante 5.000 años", expresó Mirelman."Por consiguiente, conseguí la receta y la estudié", dijo."He aislado cada uno de los compuestos del ajo para ver si eran eficaces contra una serie de microorganismos y hallé que el compuesto más eficaz fue la alicina", explicó Mirelman."Fue muy eficaz para matar a una amplia variedad de microorganismos, desde los hongos hasta las bacterias y el paludismo", dijo Mirelman, que ahora está intentando hallar científicos que posean esporas de carbunco (anthrax, en inglés) para probar si la alicina puede destruirlas. EL AJO: EL ARMA SECRETA DE ROMAEl ajo ha sido un ingrediente básico en los botiquines médicos desde China a Italia durante miles de años. Sus virtudes fueron objeto de leyendas e inspiración para los poetas de la antigüedad y de la Biblia, la cual describe a los israelitas lamentándose por el ajo que tuvieron que abandonar en Egipto en su huida junto a Moisés a través del desierto.Los jeroglíficos egipcios muestran que les daban ajo a los trabajadores que construyeron las pirámides para que se conservaran fuertes y sanos.Los atletas de la antigua Grecia consumían ajo crudo antes de las competencias y también lo hacían los soldados cuando marchaban a las batallas.El ajo fue el arma secreta del Imperio Romano, cuyos centuriones lo tomaban para librarse de las enfermedades, especialmente de las estomacales.El padre de la medicina de la antigüedad, Hipócrates, recomendó el ajo para las infecciones, las heridas, la lepra y los trastornos digestivos.En la Edad Media, se usó el ajo para prevenir la peste y se colgaba alrededor del cuello como un amuleto para mantener a raya a los demonios y a los supuestos vampiros.Durante la I Guerra Mundial, se usó el ajo para prevenir la gangrena cuando se agotaban las reservas de penicilina y sulfamidas.Un equipo de médicos del hospital Tel Hashomer, en Israel, usó la alicina de Mirelman en pruebas controladas en ratas en busca de evidencia de que el ajo puede combatir la hipertensión arterial y prevenir la diabetes y los ataques cardíacos.Los científicos le dieron altas puntuaciones porque destruyó la acumulación de placas en las arterias coronarias, redujo los síntomas de diabetes y la tensión arterial en ratas cuando se les administró una dieta alta en fructosa durante tres semanas antes de darles alicina.La tensión arterial y el metabolismo del azúcar de las ratas a las que se dio alicina después de una dieta alta en fructosa volvió a lo normal tras dos semanas.Pero la tensión arterial y el metabolismo del azúcar en las ratas de un grupo de referencia, que no recibió alicina, subió por las nubes y permaneció elevado. EL AJO CONTRA LA GORDURADurante las pruebas, los investigadores se dieron cuenta de un efecto secundario interesante. Ninguna de las ratas que recibió alicina engordó."Comieron la misma cantidad que el grupo de referencia, pero su peso no cambió", dijo Telma Rosenthal, especialista en hipertensión arterial del Tel Hashomer, que ahora desea realizar pruebas en ratas obesas para ver si la alicina sirve para adelgazar.Mirelman no ha descubierto todavía por qué el ajo podría prevenir la gordura, pero en experimentos separados halló que el ajo destruyó las células cancerosas en las placas de Petri a una velocidad asombrosa.Pero, desgraciadamente, el ajo también mató células vivas, lo que llevó a Mirelman a tratar de desarrollar un tratamiento anticanceroso que sea específico del tumor, es decir, que destruya sólo las células cancerosas.Esto tomará 10 años, pero Mirelman cree que podría ayudar a combatir el cáncer de mama y otros tumores.El trabajo de Mirelman en la síntesis de alicina, que la mayoría de los científicos concuerdan es el secreto del éxito medicinal del ajo, podría originar la producción de medicamentos basados en alicina.Sin embargo, Mirelman no cree que las compañías farmacéuticas tengan mucho interés en llevar a cabo la costosa investigación y las pruebas en seres humanos, ya que la alicina es un compuesto de dominio público, lo que significa que ninguna compañía podría recuperar su inversión con un fármaco exclusivo.Esto no inmuta a Mirelman, que cree tanto en la eficacia de la alicina que la toma con yogur todos los días.



