Real Madrid y Juventus comienzan a superar "el problema" Zidane
El Juventus italiano y el Real Madrid español disputan dos campeonatos distintos pero ambos están dominados por la influencia de Zinedine Zidane.
MADRID.--- El Juventus italiano y el Real Madrid español disputan dos campeonatos distintos pero ambos están dominados por la influencia de Zinedine Zidane.La "vecchia signora" (la "vieja señora"), como se conoce al Juventus en Italia, trata de quitarse de encima la alargada, y pesada, sombra de Zidane, después de traspasarlo al Real Madrid esta temporada, una decisión no exenta de críticas pero que ingresó en sus arcas 80 millones de dólares, récord en la historia del balompié.Por su parte el Real Madrid intenta adaptarse al internacional francés, un objetivo nada fácil en un equipo plagado de estrellas aunque teóricamente tendría poca discusión decidir quién debería de ser el líder si tienes en tus filas al jugador más caro y al ganador del Mundial de 1998 y del Europeo de 2000.Después de unos inicios decepcionantes, Juventus y Real Madrid parecen haber empezado a superar el conflicto.El Juventus, con Alessandro Del Piero decidido a ser el que aleje el fantasma de Zidane y con el francés David Trezeguet en vena goleadora (6 tantos en la Liga y otros tantos en la Copa de Europa), se ha colocado en tercera posición en 10 partidos después de derrotar el domingo al Parma por 3-1.El Real Madrid vivió un sábado optimista, no tanto por la victoria por 2-1 en el Santiago Bernabéu ante el Sevilla, que le coloca séptimo en la tabla después de haber estado en puestos de descenso, sino porque Zidane movió el equipo a voluntad y, con una visión de juego extraordinaria, facilitó el trabajo de los delanteros con pases precisos en el momento preciso.Un mes atrás todo era bien distinto. El Juventus no paraba de llorar a Zidane; el Real Madrid soportaba el implacable debate de los medios acerca de si el francés no encajaba y de si hubiera sido más acertado el fichaje de un central y de un delantero centro.En Turín, crecían las críticas a la marcha del francés. Su presidente honorario, Giampiero Boniperti, que dirigió al club en las décadas de los 70 y 80, no se anduvo por las ramas a finales de octubre: "ha sido un error traspasar a Zidane, es un grandísimo jugador y está en la plenitud de sus fuerzas y, toda vez que los equipos se hacen en medio del campo, yo digo siempre: Zidane, Zidane, Zidane".Molesto, el director general del club de los Agnelli, Luciano Moggi, expresó su disgusto con tanto recordatorio de Zidane."La historia de Zidane me está enfadando. Repito para quien no lo quiera entender: Zidane se ha querido ir él, incluso ha litigado con nosotros para irse y los jugadores con los que se litiga no se pueden retener".A su vez el director general deportivo del Real Madrid, Jorge Valdano, ex jugador y ex técnico del equipo blanco, tampoco entendía el debate sobre el francés: "hace unos meses todo el mundo pedía que se le fichase (a Zidane) y ahora se dice que el Real Madrid va peor cuando él juega".La solución a los problemas de los dos equipos surgió del defensa francés Liliam Thuram, compañero de Zidane en el Juventus y en la selección gala, después de que una derrota ante el Roma (0-2) y un empate con el hoy modesto Torino (3-3) acentuase la crisis en el equipo italiano."Debemos trabajar en silencio porque ahora no es fácil cambiar en dos meses una mentalidad de juego; es decir, dar el balón a Zidane y relajarse", aseguró Thuram.¿Relajarse? Sí, lo explica Valdano: "Zidane es un futbolista que oxigena el juego en cualquier zona del campo, conecta muy bien con los delanteros y da armonía al juego del equipo".El Real Madrid siguió el pasado día cinco el consejo de Thuram y derrotó por dos a cero al Barcelona, en un partido en el que Zidane demostró por qué se había ganado los títulos de "Balón de Oro" y de "Mejor jugador del Mundo FIFA".La última jornada de Liga aclaró todavía más el panorama en Turín y en Madrid. El Juventus, que no ganaba desde hacía dos meses, se impuso el Parma de Daniel Passarella, por 3-1, dos de Trezeguet y uno de Del Piero, y la sombra de Zidane, por esta vez, perdió consistencia.En Madrid, se producía el fenómeno totalmente contrario: el internacional francés completaba su mejor partido de la temporada y su sombra por fin cubría el Bernabéu. El "problema" comienza a quedar atrás.




