Incertidumbre embarga a electores peruanos
Desde el cerro donde vive, Nélida Paredes divisa a lo lejos el Palacio de Gobierno peruano, pero ni eso la inspira cambiar su idea de anular su voto en las elecciones presidenciales del domingo.
LIMA.-- - Desde el cerro donde vive, Nélida Paredes divisa a lo lejos el Palacio de Gobierno peruano, pero ni eso la inspira cambiar su idea de anular su voto en las elecciones presidenciales del domingo.Ella, como muchos peruanos, está cansada de cuatro elecciones en año y le importa poco que los procesos busquen estabilizar al país para acabar con una larga crisis política."Estamos entre la espada y la pared, no hay en quién confiar. Votaré viciado", dijo Paredes con expresión de desencanto, al referirse a la segunda ronda electoral en que se enfrentarán Alejandro Toledo y el ex mandatario Alan García.Para Nélida, de 37 años, ninguno de los dos candidatos es confiable pues teme que García repita los errores de su gestión (1985-1990), marcada por una hiperinflación, o que Toledo no cumpla sus promesas pues le parece una persona cambiante.Su casa resalta con sus cuatro pisos enclavados en la roca del Cerro San Cristóbal, una de las zonas pobres de Lima, cuya cruz de 20 metros en su cima atrae a miles de devotos en procesión durante la Semana Santa.Sin embargo, su carreta celeste con la que vende golosinas y una silla de paja son los únicos muebles en el primer piso de su casa, donde vive con otras siete personas.La vendedora ambulante, que gana unos ocho dólares diarios, discute con su esposo Javier, quien votará por Toledo por provenir ambos del mismo pueblo campesino de Cabana, en los Andes centrales de Perú."Aquí hay bastante gente de Cabana, toledistas", dijo Paredes refiriéndose al barrio Santa Rosita en el cerro pero destacó que los compañeros de trabajo de su esposo "son todos apristas", aludiendo al partido que lidera García.Junto a su esposo, quien vende zapatos en un mercado limeño, viven prestándose dinero para poder sustentar los estudios en institutos privados de sus dos jóvenes hijos.Toledo tiene una ventaja de entre tres y 13 puntos porcentuales sobre García, pero eso no le garantiza el triunfo pues el ex mandatario avanzó en los últimos días, según los sondeos. DE SAN CRISTOBAL A SAN FUJIMORISi bien Paredes forma parte de los escépticos, una cuarta parte de los 14,9 millones de electores, al igual que más de la mitad de los peruanos que viven en pobreza, recuerdan bien al ex presidente Alberto Fujimori, destituido por "incapacidad moral" en noviembre tras una década en el poder."Si Fujimori regresaría, votaría por él. Lo prefiero a esos dos candidatos" afirmó Paredes, quien culpa al ex jefe de espías Vladimiro Montesinos de todos los males del gobierno del ex mandatario destituido.Paredes dijo que los vecinos del cerro San Cristóbal, donde el conquistador español Francisco Pizarro mandó colcar una cruz en 1536 en honor al santo de su devoción, le agradecen a Fujimori la energía eléctrica que usan desde hace tres años."Además cuando él (Fujimori) entró los terrucos (rebeldes) salieron", señaló aludiendo a su lucha contra la guerrilla."Le debemos el asfaltado... antes todo era tierra y los terrucos hacían atentados", agregó refiriéndose a Fujimori quien se refugia en Japón y es investigado por violaciones a los derechos humanos y corrupción.



