Una auténtica momia faraónica para exhibirla en casa
Ser propietario de una momia faraónica es uno de los sueños de todo explorador, ahora posible gracias a una iniciativa del museo de El Cairo, que ha puesto varias decenas de ellas al alcance de cualquiera en Internet.
EL CAIRO.--- Ser propietario de una momia faraónica es uno de los sueños de todo explorador, ahora posible gracias a una iniciativa del museo de El Cairo, que ha puesto varias decenas de ellas al alcance de cualquiera en Internet.Por el módico precio de 50 dólares, cualquiera puede presumir ante sus amigos de ser el padrino del cadáver embalsamado de un mono, una serpiente o un ibis sagrado de los tiempos del antiguo Egipto.El padrino recibirá un diploma oficial del museo cairota en el que se detalla la historia y el significado del animal elegido, así como una fotografía de la momia.Sólo hay que adquirirla en la dirección "www.animalmummies.com", una página que nos ofrece las mascotas que acompañaban a los egipcios primitivos en su viaje a la eternidad.Los precios oscilan entre los 50 dólares que piden por un huevo de avestruz, los 100 de un mono o un gato y los 800 que cuesta un saurio nilótico de cuatro metros.Con este dinero la momia podrá cumplir el fin para el que fue embalsamada, la vida eterna, gracias a los cuidados a los que será sometida por expertos arqueólogos.El portal de Internet es parte de un ambicioso proyecto del Museo Egipcio y el departamento de egiptología de la Universidad Americana de El Cairo (AUC), que persigue preservar de la destrucción a los miles de animales momificados encontrados bajo las arenas del desierto."Las momias animales son una parte muy importante de la egiptología, y estaban muy presentes en la vida cotidiana de los antiguos egipcios, pero hasta ahora se han estudiado poco", dijo a EFE la codirectora del proyecto, Salima Ikram.La iniciativa permite apadrinar desde huevos de avestruz hasta los afamados cocodrilos del Nilo, o el ya extinto pájaro Ibis, dependiendo de la solvencia económica de cada interesado."Las momias son frágiles. Sacadas de su entorno natural en el desierto, comienzan a deteriorarse y corremos el peligro de que se conviertan en polvo, y de que perdamos toda la información que nos pueden proporcionar", explicó Ikram."Su conservación ayuda a entender las prácticas religiosas de los egipcios y a clasificar especies ahora extinguidas, aparte de los conocimientos de flora, fauna y veterinaria que se extraen de estos animales embalsamados", añadió.En el antiguo Egipto existían tres tipos diferentes de animales: los que servían de mascotas, los que se utilizaban para sacrificios votivos y los que pertenecían al panteón sagrado de los dioses."Muchas de las momias se colocaban en las tumbas, a la vera de sus dueños, como ofrenda a los dioses o simplemente para que pudieran estar con ellos en la otra vida", indicó Ikram.Los gatos, por ejemplo, pertenecían a la corte del dios Baset, representado por este mismo animal, considerado la divinidad del amor, y si alguien quería tener suerte en este sentido le ofrecía la momia de uno de estos felinos, igual que ahora se ponen velas en las iglesias para pedir una gracia a Dios.Son precisamente los gatos el animal preferido de los varios miles de personas, en su mayoría estadounidenses y latinoamericanos, que han decidido apadrinar una de estas mascotas embalsamadas.Los responsables del proyecto, original de 1999, están satisfechos, aunque esperan que los apadrinamientos se disparen cuando en noviembre del 2002 se celebre el centenario de la fundación del museo cairota, que alberga la mayor colección mundial de objetos faraónicos.Ikram defiende que las momias ofrecen un vínculo único entre el pasado y el presente, y al apadrinar a una de ellas se contribuye a cumplir los deseos de los dueños originales, "que embalsamaron a sus mascotas para otorgarles la eternidad".



