Mil fiscales reprimen desde hoy crímenes ambientales en la Amazonía
Mil fiscales, 140 vehículos, tres aviones, tres helicópteros, 60 embarcaciones y 900 voluntarios participan desde en una operación para combatir los delitos ambientales en la Amazonía, informaron fuentes oficiales.
BRASILIA.--- Mil fiscales, 140 vehículos, tres aviones, tres helicópteros, 60 embarcaciones y 900 voluntarios participan desde en una operación para combatir los delitos ambientales en la Amazonía, informaron fuentes oficiales."La operación prevé una intensa vigilancia en 700 municipios de la Amazonía y se extenderá hasta octubre próximo", dijo a EFE un portavoz del Instituto Brasileño de Medio Ambiente (IBAMA), órgano responsable por la operación.Las tareas de fiscalización comienzan quince días después de que el propio gobierno brasileño reconociera que la devastación en la mayor selva tropical del mundo registró un imprevisto salto en el período 1999-2000 tras haber permanecido estable varios años.Según el informe oficial divulgado hace dos semanas, la Amazonía brasileña perdió entre agosto de 1999 y agosto del 2000 un total de 19.832 kilómetros cuadrados de selva, un territorio del tamaño de El Salvador.Ese ritmo de destrucción equivale a devastar cada ocho segundos un área del tamaño de una cancha de fútbol.La devastación en el último año elevó a 569.269 kilómetros cuadrados, un área comparable a la península Ibérica, el total de selva perdida por la Amazonía en los últimos 25 años.El portavoz del IBAMA explicó que la operación lanzada hoy no es una respuesta al aumento de la devastación, sino la repetición de una campaña de fiscalización que se realiza todos los años entre mayo y octubre, época en que la sequía en la región favorece los incendios forestales.La operación, que comprenderá nueve de los 27 estados brasileños, será dirigida por el jefe del Departamento de Fiscalización del IBAMA, José Leland Barroso, y prevé la represión aérea, fluvial y terrestre de delitos como la tala ilegal de maderas, la provocación de incendios y el tráfico de animales y plantas."El avance indiscriminado de las áreas de cultivo, la tala ilegal de maderas, el tráfico de animales y el asentamiento de campesinos beneficiados por la reforma agraria son los principales responsables de la destrucción de la Amazonía", afirmó el IBAMA en un comunicado de prensa.Además de las tareas de fiscalización y represión, la operación comprende campañas educativas para enseñar a la población amazónica los métodos sustentables de explotación de la selva.Las tareas se centrarán en los estados de Pará, Amazonas y Rondonia, que son los más afectados por la acción de las empresas ilegales de tala de madera.




