Reservas de bacalao siguen sin recuperarse en aguas de Terranova
El Consejo para la Conservación de los Recursos Pesqueros (CCRP) ha recomendado a las autoridades canadienses que reduzcan las capturas para fines científicos de bacalao debido a la falta de recuperación de la especie en las aguas del norte de Terranova.
Toronto (Canadá).---- El Consejo para la Conservación de los Recursos Pesqueros (CCRP) ha recomendado a las autoridades canadienses que reduzcan las capturas para fines científicos de bacalao debido a la falta de recuperación de la especie en las aguas del norte de Terranova.El consejo ha señalado un límite de capturas de 5.600 toneladas de bacalao del norte y este de Terranova."El bacalao del norte no ha mostrado señales significativas de recuperación desde la moratoria de pesca declarada en 1992", indicó Fred Woodman, presidente del CCRP.Es el segundo año consecutivo que el organismo, que aconseja al Ministerio de Pesca canadiense sobre límites de capturas, cree necesario reducir las capturas a pesar que la pesca comercial fue prohibida hace 10 años.En el año 2000 el límite establecido fue de 7.000 toneladas una cantidad mucho menor que las 800.000 toneladas anuales de bacalao que se pescaban en la década de los años 1960.El sector pesquero de Terranova achaca a la población de focas la falta de recuperación de los bancos pesqueros de bacalao, producto que fue en el pasado la base de la economía de la provincia canadiense.El consejo indica que el reciente Informe sobre la Situación de Existencias reconoce la posibilidad que las focas estén influyendo en la recuperación de los bancos de bacalao.El CCRP recomienda que sean declaradas zonas de exclusión de focas aquellas áreas donde estos mamíferos estén causando altas dosis de mortalidad entre el bacalao.La moratoria, a la que acompañó en 1993 la prohibición en las aguas del sur de Terranova, significó la desaparición de 40.000 puestos de trabajo en la costa atlántica canadiense, una de las regiones económicas más pobres del país.Desde entonces, la industria de la isla se ha recuperado sobre todo gracias a las capturas de mariscos y el creciente sector de productos derivados de foca.En los últimos años, el gobierno de Terranova ha solicitado en varias ocasiones el aumento de la cuota para la caza de focas, establecida anualmente entorno a los 275.000 ejemplares.Las organizaciones ecologistas han negado siempre la hipótesis que las focas sean las culpables del estancamiento de las reservas pesqueras de la zona y han recordado que ha sido el exceso de las actividades pesqueras de la industria las culpables de la casi desaparición del bacalao.




