Temen que Pentágono reduzca papel en lucha contra narcotráfico
Legisladores estadounidenses han manifestado su temor a que el Gobierno proyecte reducir la participación militar en la lucha contra el creciente narcotráfico procedente de América del Sur.
WASHINGTON.---- Legisladores estadounidenses han manifestado su temor a que el Gobierno proyecte reducir la participación militar en la lucha contra el creciente narcotráfico procedente de América del Sur.Los senadores advirtieron de que el papel de los militares para intentar frenar la entrada de la droga en EEUU es crucial en un momento en que se han hecho obsoletos los aviones y patrulleras que utiliza el Servicio de Guardacostas en el Caribe y el Pacífico.Además, informes del Servicio de Guardacostas indican que la entrada de estupefacientes en el país "ha aumentado dramáticamente" en el último tiempo."Estoy muy preocupada. No apoyaría" una decisión de este tipo que pudiera tomar el Secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, afirmó la senadora demócrata Dianne Feinstein.El senador Mike DeWine, republicano de Ohio, aseguró que es un deber del Gobierno federal tratar de impedir el ingreso de los narcóticos en el país."Me decepciona aquella gente que cree que debemos desistir" de la lucha, dijo DeWine durante una audiencia celebrada ayer, martes, por la Comisión sobre Control Internacional de Narcóticos del Senado."Yo también estoy preocupado por las señales que vienen del Departamento de Defensa sobre un deseo de reducir su intervención", dijo el senador republicano por Iowa Chuck Grassley, presidente de la comisión.La participación del Pentágono en la lucha contra el tráfico de estupefacientes ha aumentado en los últimos diez años, especialmente en Colombia, donde efectivos militares entrenan a batallones del Ejército local que tratan de recuperar zonas de cultivo de coca bajo control de guerrilleros izquierdistas.El Departamento de Defensa también proporciona aviones y patrulleras para interceptar barcos y aviones que tratan de entrar con su cargamento ilegal en el país.Durante las audiencias para su confirmación como Secretario de Defensa a comienzos de año, Rumsfeld afirmó que la lucha contra el narcotráfico no se ganará si no se reduce la demanda interna.Esas declaraciones fueron consideradas por fuentes del Congreso como una señal de que el Pentágono no estaría dispuesto a continuar apoyando las actuales operaciones contra el tráfico de drogas.La colaboración estadounidense sufrió un golpe el mes pasado al suspenderse los vuelos de reconocimiento en Perú y Colombia después de que un caza peruano atacara una avioneta en la que viajaban misioneros estadounidenses sobre el río Amazonas, donde perecieron una mujer estadounidense y su hija.Durante la audiencia, el comandante del Servicio de Guardacostas almirante James Loy reveló que aunque la captura de drogas aumentó considerablemente el año pasado, el ingreso al país de los narcóticos se incrementó todavía mucho más.Agregó que la capacidad del Servicio de Guardacostas de patrullar los mares de Norte y Suramérica llegó a su mayor nivel en 1998, pero que no se pudieron cumplir los objetivos de captura."Cualquier reducción de la participación del Pentágono pondría estos esfuerzos en grave peligro", afirmó.Según cifras oficiales, el año pasado ingresaron ilegalmente en el país alrededor de 645 toneladas de cocaína, principalmente procedentes de Colombia.La droga que entró en EEUU fue transportada en su mayor parte en buques que atracaron en puntos de la costa occidental y por tierra a través de América Central y México.A comienzos de este mes, una operación conjunta del Servicio de Aduanas, el Servicio de Guardacostas y la Marina logró uno de sus mayores éxitos al capturar un barco con drogas frente a las costas del puerto de San Diego, California.El barco, con matrícula de Belice, transportaba en compartimentos ocultos alrededor de 13 toneladas de cocaína, dijeron fuentes oficiales.




