Ortodoxos dan visto bueno a visita del Papa a Ucrania
Juan Pablo II invitó hoy a los obispos ucranianos a colaborar con los ortodoxos en su país, mientras los ortodoxos de Atenas tuvieron un gesto de apertura sin precedentes en vista de la visita papal a la capital griega programada para abril del próximo año.
CIUDAD DEL VATICANO.--- Juan Pablo II invitó hoy a los obispos ucranianos a colaborar con los ortodoxos en su país, mientras los ortodoxos de Atenas tuvieron un gesto de apertura sin precedentes en vista de la visita papal a la capital griega programada para abril del próximo año.Al recibir hoy a los obispos católicos ucranianos, de rito greco-católico o bizantino, el Papa los invitó a evitar los conflictos fraternos tras enviar el jueves una carta, del mismo tenor, al patriarca de Constantinopla y anunciar su viaje a Ucrania del 21 al 24 de junio del 2001.El Pontífice evocó en su discurso las persecuciones que sufrió entre 1946 y 1988, cuando el "cruel régimen ateo decretó la supresión" de la Iglesia católica de rito griego (llamados uniatos porque siguieron unidos a Roma en un océano ortodoxo) y entregó templos y bienes al patriarcado de Moscú.Sin embargo, el Papa puso el acento en el futuro. Tras la caída del régimen comunista los "uniatos" pretendieron la restitución de sus bienes, a veces en modo brusco. Y es ésta una de las heridas que lamenta el Patriarcado ortodoxo de Moscú y que originan la negativa a dar el placet a una visita del Papa a Rusia.Wojtyla instó a los obispos ucranianos a privilegiar la "fraternidad cristiana", evitando "contraposiciones estériles".Ayer, en su carta al patriarca de Constantinopla Bartolomé I, el Pontífice expresó su "gran pesar" por el hecho de que la comisión mixta para el diálogo entre las iglesias católica y ortodoxa, reunida en Baltimore (Estados Unidos) hace unos meses "no permitió reales progresos en nuestro diálogo", pero reiteró que Roma desea dialogar.Mientras tanto, el Sínodo greco ortodoxo adoptó una actitud de apertura sin precedentes respecto de la visita del Papa a Atenas el 30 de abril del 2001, en el marco de la peregrinación que el Pontífice realizará siguiendo las huellas del apóstol San Pablo.En efecto, al concluir los trabajos del Sínodo, presidido por el arzobispo de Atenas Christodoulos, el obispo de Esparta Efstathios leyó un comunicado en el que se reconoce el derecho "de cada persona, por lo tanto también del Papa" a visitar los lugares donde el apóstol Pablo habló a los atenienses (la colina frente a la Acropolis).También afirmó que "no tenía competencia" para estar de acuerdo o no, lo que -a decir de expertos en el lenguaje de la iglesia griega- significa que considera competente a las autoridades del Estado griego, que siempre se pronunciaron a favor de la visita de Juan Pablo



