Jueza que inculpó a Escobar debe seguir bajo protección, según HRW
La organización de defensa de los derechos humanos Human Rights Watch (HRW) llamó al Gobierno colombiano a mantener las medidas de protección de la jueza que inició los procedimientos judiciales en contra del traficante de drogas Pablo Escobar, que podrían ser levantadas.
NUEVA YORK.--- La organización de defensa de los derechos humanos Human Rights Watch (HRW) llamó al Gobierno colombiano a mantener las medidas de protección de la jueza que inició los procedimientos judiciales en contra del traficante de drogas Pablo Escobar, que podrían ser levantadas.En una carta al presidente de Colombia, Andrés Pastrana, publicada en Nueva York, HRW manifiesta su preocupación por la decisión de reemplazar en el puesto de cónsul colombiano en Washington a la ex jueza Consuelo Sánchez Durán, privándola así de toda protección oficial.La ex magistrada recibió múltiples amenazas de muerte de parte de los cárteles colombianos de la droga tras inculpar en 1986 a Pablo Escobar, jefe del entonces cártel de Medellín, por el asesinato del director del diario bogotano El Espectador, Guillermo Cano.A pesar del fallecimiento de Escobar, muerto por la policía durante su captura en 1993, las amenazas contra la jueza Sánchez siguen siendo creíbles, asegura HRW en un comunicado.Para su protección, la jueza fue primero nombrada en 1989 cónsul en Detroit (Michigan) pero, luego que su dirección fue publicada en la prensa, fue nombrada en el mismo cargo en Washington, por lo que gozaba de protección oficial.Sin embargo las autoridades de Bogotá previeron su reemplazo a partir del 28 de noviembre, dejándola indefensa, según HWR."La jueza Sánchez sigue en peligro y tiene derecho a ser protegida", consideró José Miguel Vivanco, director de la sección estadounidense de HRW. "Como juez en el caso Escobar, (la magistrada) cumplía sus funciones oficiales. El Gobierno colombiano no puede abandonarla ahora", agrega la organización internacional.Según HWR, varias personas, entre ellos dos jueces, relacionadas con el caso Escobar fueron asesinadas. Sánchez recibió en reiteradas ocasiones amenazas de muerte y fue transferida, cuando estaba en Colombia, a una base militar para su protección.




