Discrepancias sobre recuento, dificultan salida a crisis electoral
Las discrepancias que republicanos y demócratas mantienen sobre la importancia del recuento manual de votos en Florida ponen de manifiesto que la crisis electoral que vive Estados Unidos, lejos de aclararse, se agrava y se prolonga.
WASHINGTON --- Las discrepancias que republicanos y demócratas mantienen sobre la importancia del recuento manual de votos en Florida ponen de manifiesto que la crisis electoral que vive Estados Unidos, lejos de aclararse, se agrava y se prolonga.Mientras los republicanos consideran que los dos recuentos automáticos realizados en Florida y que han dado como vencedor a su candidato, George W. Bush, son suficientes para reconocer que el Gobernador de Texas es quien ha ganado Florida y la Casa Blanca, los demócratas quieren asegurarse de que "cada voto se cuenta".Con estos argumentos de por medio, la distancia entre ambos es cada vez más grande y todo apunta a que la situación quedará en suspenso durante las próximas horas e incluso días.A pesar de que el ex secretario de Estado Warren Christopher -que es el representante legal de Gore en la contienda de Florida- solicitó a los republicanos el sábado que retiren la petición judicial de prohibir el recuento manual de los votos en tres condados de Florida, un juez federal de Miami ha fijado ya para el lunes una audiencia en la que se estudiará la petición republicana.La vista será a las 09.30 horas (14.30 GMT) del lunes pero, mientras tanto, los recuentos manuales en los condados de Palm Beach y Volusia se pusieron en marcha.En Palm Beach concluyó anoche el recuento manual de 4.000 votos procedentes de tres centros de votación, tras lo cual y a la vista de los resultados la funcionaria de la comisión electoral del condado Carol Roberts pidió una revisión manual de todas las papeletas.Todo apunta a que los republicanos no tienen intención de retirar su petición judicial y, en ese caso, tal y como han avanzado tímidamente los demócratas, es previsible que la campaña de Gore presente a su vez una petición judicial para que el juez niegue a los republicanos sus pretensiones.Las posiciones respecto al recuento manual no pueden estar más separadas.Para los republicanos, este proceso está sujeto a errores y a una intencionalidad que las máquinas no tienen, según James Baker, el representante legal de Bush en el contencioso de Florida, quien añadió que "las máquinas no son ni republicanas ni demócratas".Pero Christopher discrepa y cree que, sin lugar a dudas, el recuento manual es "más seguro" y permitirá tener la certeza de que "se han contado todos los votos".Este tira y afloja no está exento de dardos envenenados como el que Christopher lanzó el sábado a Bush al recordarle que los demócratas no pretenden nada que no esté previsto tanto por la ley de Florida como por las leyes de otros estados, incluido Texas, del que el candidato republicano es gobernador.Christopher indicó que el propio Bush firmó una ley en Texas que permite el recuento manual y que es similar a la que ahora pretende que no se aplique en Florida.Mientras tanto, los republicanos, convencidos de que ocuparán finalmente la Casa Blanca, trabajan en sus planes de transición porque, según Bush, "tenemos que estar preparados".Su compañero de papeleta electoral, Richard Cheney, puntualizó a este respecto que "no estamos formando Gobierno, sino que nos limitamos a hacer planes preliminares de transición".Lo de la transición, sin embargo, no parece un problema para los demócratas y, según William Daley, jefe de la campaña de Gore, cuando los votos de Florida les den finalmente la victoria, -él está convencido de que así será- tendrán el tiempo necesario para prepararla con carácter de urgencia.Mientras los políticos se disputan los 25 votos electorales de Florida, que serán decisivos para determinar al próximo presidente, el pueblo de EEUU, según una encuesta publicada por Time y la cadena de televisión CNN, está convencido de que ha habido "graves problemas" en la votación de Florida.Sin embargo, sólo el 27 por ciento considera "muy probable" que se haya producido un fraude en este estado, mientras que el 24 por ciento cree que es "probable" que lo haya habido y el 21 por ciento cree que no.De cualquier forma, el 76 por ciento de los encuestados cree que no debe haber una nueva votación en todo este estado.La encuesta Time-CNN afirma que el 69 por ciento de los preguntados cree que George W. Bush será el próximo presidente de EEUU, mientras que el 52 por ciento está convencido de que la Casa Blanca hubiera sido para Gore de no haber sido por la entrada en el ruedo electoral del candidato del partido verde, Raplh Nader.




