Comienza rescate de victimas del submarino nuclear "Kursk"
Un equipo internacional de buzos comenzó hoy viernes los preparativos para rescatar los cadáveres de los 118 tripulantes del submarino nuclear "Kursk", en medio del escepticismo sobre la voluntad oficial de que la operación tenga éxito.
Murmansk (Rusia) ---- Un equipo internacional de buzos comenzó hoy viernes los preparativos para rescatar los cadáveres de los 118 tripulantes del submarino nuclear "Kursk", en medio del escepticismo sobre la voluntad oficial de que la operación tenga éxito.Tras una travesía de mil millas, la plataforma noruega "Regalia", contratada por Moscú para el rescate, ancló a primera hora de la mañana en la vertical de las aguas árticas donde yace el "Kursk" desde que naufragó el 12 de agosto pasado por causas no aclaradas."Durante el día de hoy la tripulación de la 'Regalia' y los buzos instalarán los aparatos necesarios", informó el portavoz de la Armada rusa, Igor Digalo.Propiedad de la filial noruega de la compañía norteamericana de servicios petrolíferos Halliburton, la "Regalia" es una estructura semisumergible diseñada para trabajos difíciles en alta mar.Doce buzos rusos y seis noruegos se sumergirán en equipos de tres para inspeccionar el submarino, cortar siete "ventanas" en el casco y entrar para recuperar los cadáveres, según el plan anunciado.Las "ventanas", de un metro por setenta centímetros", se abrirán en todos los compartimentos menos en los dos primeros, totalmente destruidos, y el sexto, donde se encuentran los dos reactores nucleares que propulsaban el "Kursk".Pero al interior del submarino hundido sólo podrán entrar buzos rusos, en función de los "secretos militares" que hay a bordo, entre ellos un torpedo de última generación capaz de alcanzar 360 kilómetros por hora y cuya presunta explosión pudo ocasionar la catástrofe.El "Kursk" se hundió durante unas maniobras navales, según Moscú por una "probable" colisión con un submarino extranjero, pero datos sismológicos de otros países revelaron dos explosiones internas.El almirante Vladímir Kuroyédov, comandante de la Armada rusa, voló hacia la "Regalia" para fijar definitivamente la fecha del intento de rescate, aplazada varias veces.Iliá Klebánov, viceprimer ministro y presidente de la comisión de investigación de la mayor tragedia en la historia de la Armada rusa, declaró que el rescate "se intentará el martes 24 o miércoles 25".El inicio de los trabajos estaba previsto para el pasado día 18, pero altos cargos de la Armada y miembros del Gobierno achacaron el retraso a una tormenta en la zona y dieron a entender que tal vez nunca se llevaría a cabo.Al menos tres altos mandos militares cuestionaron en los últimos días la "ética" de la operación por violar "la tradición" de que los marinos deben reposar para siempre en el fondo y su utilidad misma, por la dificultad de los trabajos y el riesgo para los buzos.Sucesivas declaraciones del general Valeri Manílov, segundo jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Rusia, del almirante y ex jefe de la Flota del Norte Vladímir Baltin y del propio Kuroyédov sembraron dudas sobre la sinceridad oficial.Manílov dijo que "una mayoría" de familiares de los tripulantes había firmado una solicitud para suspender el rescate, Baltin afirmó que la operación era "inadmisible" y Kuroyédov allanó el terreno para la posible cancelación.Tras invocar el "deber sagrado a la memoria" de las víctimas, Kuroyédov advirtió de que no quería "un show en televisión" y matizó que "factores externos" podrían obligar a cancelar el rescate.La insistencia desde hace días en una tempestad en la zona y la existencia de "muchos elementos cortantes" a bordo del "Kursk" llevó a un diario a ironizar: "Se aprestan a decir que es imposible subir los cuerpos a flote".Las últimas dudas sobre la viabilidad de la operación reavivaron el escepticismo nacido en muchos rusos hace dos meses, durante los frenéticos días en que se intentó en vano, con mucho retraso y más secreto, el salvamento de los tripulantes.Una encuesta efectuada la semana pasada demostró que el 79 por ciento de los ciudadanos "no cree" las versiones oficiales en torno al "Kursk" y el rescate de los cadáveres, prometido personalmente por el presidente del país, Vladímir Putin.La llegada de la plataforma "Regalia" coincidió con el escándalo que hizo estallar Irina Liáchina, viuda del comandante del "Kursk", al dimitir de la comisión de ayuda a las familias de la tripulación.El Kremlin achacó "objetivos políticos" a las acusaciones de Liáchina referentes al supuesto despilfarro de parte de los 118 millones de rublos (cuatro millones de dólares) recaudados en una cuestación popular.Pero Putin ordenó más tarde a Kuroyédov y a la viceprimera ministra Valentina Matviyenko que investigaran a fondo la denuncia.



