Wall Street vuelve a confiar en América Latina
Tras años marcados por las crisis y la desconfianza, los mercados latinoamericanos vuelven a atraer la mirada de los expertos de Wall Street, que predicen buenos rendimientos en los bonos y las acciones de las empresas de la región.
NUEVA YORK .- Tras años marcados por las crisis y la desconfianza, los mercados latinoamericanos vuelven a atraer la mirada de los expertos de Wall Street, que predicen buenos rendimientos en los bonos y las acciones de las empresas de la región.De acuerdo a los analistas de la mayor correduría de valores del mundo, la estadounidense Merrill Lynch, las perspectivas para las inversiones en Latinoamérica son muy positivas, gracias a la relativa estabilidad en la conducción macroeconómica en los países de la región y a los menores riesgos económicos a nivel global.Según Tulio Vera, analista de renta fija, los mercados emergentes están en su mejor forma en los últimos cuatro años.Esto se debe al panorama de los tipos de interés, los fundamentos económicos y financieros de los países y empresas, y a los factores técnicos, que presentan signos favorables.Para el experto este buen rendimiento de los mercados latinoamericanos ya se ha hecho notar en los bonos.En lo que va de año 2000 los bonos Brady de los países latinoamericanos han ganado un 8,6 por ciento, comparado con el 8,33 por ciento que han conseguido los títulos de deuda del fisco estadounidense y la baja de un 9,45 por ciento del promedio S&P500 de las bolsas de Nueva York.Pero aunque los bonos han demostrado ser una buena inversión, no ha ocurrido lo mismo aún con las acciones de las empresas, pues en lo que va de año los títulos de compañías latinoamericanas han bajado un 16,2 por ciento.Pese a ello, Eduardo Cabrera, encargado del estudio de las inversiones bursátiles en América Latina para Merrill Lynch, estima que actualmente la región representa una alternativa muy interesante para la inversión en acciones.El experto explica que actualmente las acciones de empresas latinoamericanas presentan una valoración muy atractiva, es decir, un precio muy bajo, a lo que se suma un buen potencial de crecimiento y estabilidad económica.A esto se agrega la baja volatilidad de los mercados latinoamericanos, menor incluso a la que muestran las bolsas estadounidenses.Entre los países que son mejor vistos por los analistas de Wall Street destacan Brasil y México, los más grandes y donde se espera cosechar los mayores beneficios.Cabrera destaca que en estos dos países los signos apuntan a un aumento de la demanda y el consumo interno, el principal motor para la actividad económica, que a su vez se traduce en mejores ganancias para las compañías.Con respecto a los riesgos, Miguel Palomino, economista para Latinoamérica de Merrill Lynch, destaca que los países latinoamericanos han mostrado una conducción macroeconómica responsable durante la última crisis de 1997 y 1998, y que los mayores riesgos para la región ya no están en la región misma, sino en los, muchas veces, impredecibles golpes externos.Los riesgos más probables son un mantenimiento de la caída del euro, una desmedida alza del precio del crudo o una nueva y más violenta caída de las acciones del sector de las nuevas tecnologías en los EEUU.Pero según hace notar Vera, cualquiera de estos riesgos, por sí sólo, no debería ser capaz de provocar problemas demasiado serios para las economías latinoamericanas.El mayor peligro, a juicio del experto, se encuentra precisamente en aquellos escenarios menos probables, como un sobrecalentamiento de la economía estadounidense que lleve a un nuevo período de alzas de las tasas de interés, o la creación de una "burbuja" en las bolsas estadounidenses.Pero ante las escasas probabilidades de que algo así ocurra, las perspectivas para las inversiones en América Latina son muy favorables, y no sólo por la mejoría de los factores macroeconómicos en la región y a nivel mundial, si no también por factores técnicos de oferta y demanda.Los expertos hacen notar que la base de inversores en la región es hoy mucho más amplia, pues actualmente muchos fondos de inversión miran a todo el mundo como un solo mercado, en oposición al tradicional enfoque de fondos específicos para cada región.Asimismo, según explica Cabrera, se espera que se restablezca un mayor equilibrio entre oferta y demanda de títulos de empresas de telecomunicaciones.El analista prevé que nivel mundial la oferta de acciones de firmas telefónicas no será tan grande como se pensaba, debido a que algunas grandes emisiones de acciones, como la de la estadounidense Verizon, no se llevarán a cabo.Esto debería apoyar, en parte, el rendimiento de las acciones telefónicas en América Latina, un sector de vital importancia para el futuro de las bolsas de la región.




