Asesores intensifican lucha por la Casa Blanca
Los candidatos presidenciales republicano y demócrata se están atacando con dureza fuera de cámara. ¿Es Al Gore confiable como para ser presidente? ¿Tiene George W. Bush las calificaciones necesarias? Pero cuando las luces se enciendan mañana en el Wake Forest University, en Winston-Salem, Carolina del Norte, para el segundo debate televisivo entre ambos, los votantes pueden esperar que los dos muestren sus rostros más cordiales
WASHINGTON -- Los candidatos presidenciales republicano y demócrata se están atacando con dureza fuera de cámara. ¿Es Al Gore confiable como para ser presidente? ¿Tiene George W. Bush las calificaciones necesarias? Pero cuando las luces se enciendan mañana en el Wake Forest University, en Winston-Salem, Carolina del Norte, para el segundo debate televisivo entre ambos, los votantes pueden esperar que los dos muestren sus rostros más cordialesNinguno de los candidatos desea arriesgarse a más reacciones adversas de los votantes por lanzarse abiertamente al ataque, no importa lo que digan los anuncios negativos en televisión o los voceros de campaña. "Pienso que cada candidato debe dejar que las faltas del otro candidato hablen por sí mismas", dijo el encuestador independiente Andrew Kohut.Su nuevo sondeo para el Pew Research Center muestra que la contienda está pareja, incluso tras el debate de la semana pasada, con ambos contendientes sufriendo "bajas en la imagen personal" desde el verano. Más votantes están cuestionando el atractivo y la confiabilidad de Gore, haciendo que se desvanezca la ventaja que tuvo sobre Bush en septiembre. Las más severas bajas en popularidad sufridas por el vicepresidente están entre sus más sólidos partidarios, particularmente las mujeres. Por otra parte, Bush va debajo de Gore 18 por ciento cuando se pregunta a los votantes cuál es el candidato mejor preparado para la presidencia, especialmente para casos de crisis. El estratega demócrata Dane Strother, que vio resultados similares en una encuesta privada, redujo la campaña a una frase: "Bush está llamando a Gore mentiroso y Gore está llamando a Bush tonto". Y aún así, ambos campos predicen que el de mañana será un debate directo y cortés. Sus razones para ello son diferentes. Los asesores de Gore dicen que éste tiene que ser bien amable para que los votantes le encuentren más agradable. Su reputación de camorrero político - y una actitud de superioridad - se vieron magnificadas por el debate de la semana pasada. Bush, a su vez, no quiere verse malintencionado y con ello disgustar a los votantes que le han escuchado prometer que será un "conservador compasivo". El espera que la prensa y los partidarios del republicanismo se encarguen de hacer valer las acusaciones contra la integridad de Gore, dejándole a él la vía para convertirse en una alternativa aceptable.(AP-CNN)




