Hillary se distancia de Clinton sobre Israel en segundo debate
Educadamente, pero con firmeza y determinación, la primera dama de Estados Unidos, Hillary Clinton, se distanció hoy domingo públicamente de su esposo, Bill, respecto a la critica que Washington permitió de Israel en la ONU.
NUEVA YORK --- Educadamente, pero con firmeza y determinación, la primera dama de Estados Unidos, Hillary Clinton, se distanció hoy domingo públicamente de su esposo, Bill, respecto a la critica que Washington permitió de Israel en la ONU."Creo que la resolución es inadecuada, sesgada, poco equilibrada y muy desafortunada y Estados Unidos debería haberla vetado", afirmó Hillary durante el segundo debate televisado con el contrincante republicano Rick Lazio para el puesto de senador por Nueva York.De esta manera clara y sin tapujos se refería a la resolución aprobada anoche por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas que critica a Israel por la violencia que se produce en el Oriente Medio y que Estados Unidos no vetó.Después de maratonianas discusiones y numerosas horas de consultas, la administración Clinton decidió no utilizar su derecho de veto para evitar la aprobación de la resolución - respaldada, por otra parte, por el resto de los 14 miembros del Consejo - a pesar de reconocer que era sesgada al criticar sólo a Israel y no compartir la culpabilidad de los sucesos con la Autoridad Palestina.Con la influyente e importante comunidad judía en mente, Hillary reiteró media docena de veces que "la culpa y la responsabilidad" de lo que esta ocurriendo en Oriente Medio recae completamente en el líder palestino, Yaser Arafat, por no controlar a sus seguidores.A preguntas de la moderadora, la primera dama también declinó criticar directamente al líder derechista israelí Ariel Sharon, cuya visita a la Explanada de las Mezquitas fue la chispa que desencadenó la ola de enfrentamientos, al resaltar que cualquier persona - judía o árabe - tiene libre derecho a hacerlo.El debate televisado de una hora, en el que Israel fue el único tema de política exterior que se trató y ninguno de los candidatos mencionó a la comunidad hispana, es el segundo que mantienen Hillary y Lazio en su contienda por ser elegido como próximo senador por el estado de Nueva York en las elecciones del 4 de noviembre.La candidata demócrata, que dejó claro haberse preparado muy bien sobre la preocupaciones de los habitantes Nueva York - estado que no había estado en su mente hace escasamente un año - se mostró más segura y aguda que su contrincante republicano, a quien le faltó en muchos momentos garra y convicción, aunque no mensaje político.Los analistas consideraban que este debate era clave para determinar la elección senatorial - una de las que ha provocado mayor expectación entre todas y en la que se calcula se gastan más de 100 millones de dólares - ya que a escasamente a cuatro semanas de los comicios Lazio tiene muy pocas oportunidades para remontar.La última encuesta hecha pública la semana pasada concedió al republicano Lazio el 43 por ciento de la intención de voto frente al 50 por ciento para Hillary, quien ha consolidado su liderazgo después del primer debate en el que el republicano se mostró muy agresivo.Quizá por eso, Lazio, un joven de la rama más derechista republicana con ocho años en la Cámara de Representantes, buscó en esta segundo oportunidad mostrar una imagen más moderada y rechazó criticar directamente a Hillary en temas personales o de carácter.Hillary, que según la prensa local ha sido asistida por el presidente Clinton en la preparación de este debate, se mostró mucho más directa y no dudó en atacar la credibilidad de Lazio al haber aceptado "dinero blando" para su campaña pese a haber llegado a un acuerdo verbal para no utilizarlo."Si los neoyorquinos no pueden confiar en que mantenga su palabra en diez días, ¿cómo pueden confiar en que la mantenga durante seis años en temas importantes como la seguridad social?", dijo Hillary, quien defendió asimismo su decisión de seguir con su marido a pesar de los reiterados escándalos sexuales y extramaritales.La primera dama se refería a la violación del acuerdo alcanzado con Lazio hace unas semana para rechazar cualquier dinero provenientes de terceras partes organizadas - sus respectivos partidos, por ejemplo - al aceptar una campaña publicitaria organizada por el Comité Nacional Republicano de 1,8 millones de dólares con anuncios en televisión negativos para Hillary.Lazio, que resaltó sus raíces neoyorquinas y sus logros en el Congreso, rechazó estas críticas al asegurar que ha devuelto todo el dinero inmediatamente y que tiene un programa en temas como vivienda, seguridad social y transporte mucho más beneficioso para los neoyorquinos que el de la primera dama."Los neoyorquinos quieren líderes con carácter, efectivos y que sean capaces de lograr compromisos, y ese es Rick Lazio", afirmó.




