Barak mantiene la apuesta por la paz a pesar del naufragio
Abandonado por la mitad de sus ministros y expuesto a un debate sobre su sucesión, el primer ministro israelí, Ehud Barak, mantiene la apuesta por la paz al reunirse este jueves con el presidente egipcio, Hosni Mubarak.
JERUSALEN - Abandonado por la mitad de sus ministros y expuesto a un debate sobre su sucesión, el primer ministro israelí, Ehud Barak, mantiene la apuesta por la paz al reunirse este jueves con el presidente egipcio, Hosni Mubarak.Un responsable israelí declaró el jueves por la mañana a bordo del avión del primer ministro que "Egipto puede desempeñar un papel destacado en la nueva fase de las negociaciones con los palestinos".Antes de viajar a Alejandría (norte de Egipto), Barak apeló a los dirigentes del partido laborista a cerrar filas, durante una reunión el miércoles en el Parlamento."Un partido desaparece cuando pierde la senda. No es hora de lamentos. Hay que centrarse en los objetivos", afirmó Barak en respuesta a la inercia que se ha instalado en el partido laborista, según los medios de comunicación israelíes. El presidente de la Knesset (Parlamento), Abraham Burg, reprochó a Barak pretender gobernar en solitario. "Las elecciones están más próximas de lo que parece. (...) Si usted quiere gobernar solo, se encontrará solo", advirtió.Previamente, Burg se había presentado como eventual rival de Barak como candidato laborista al puesto del primer ministro en un escrutinio anticipado.El final de la legislatura está previsto para mayo de 2003, pero el gabinete de Barak parece un barco a la deriva, abandonado por la tripulación desde la cumbre de Camp David, y la oposición de derecha apela día tras día a acudir a las urnas.La oposición consiguió que el lunes el Parlamento eligiese a su candidato a la presidencia, Moshé Katsav, y que el miércoles fuese aprobado sin dificultades un anteproyecto de ley para convocar elecciones anticipadas. En vísperas de la cumbre de Camp David, Barak perdió la mayoría parlamentaria, al abandonar la coalición tres partidos de derecha, el ultraortodoxo Shass, el Partido Nacional Religioso y el rusófono Israel Be Aliá.El ministro de Relaciones Exteriores, David Levy, también abandonó el miércoles a Barak por considerar "muy graves" las concesiones realizadas a los palestinos durante la cumbre.Por lo tanto, el bloque electoral de Barak, Israel Uno, se ha visto muy reducido y ya no agrupa más que a los laboristas y al Meimad, una formación judía religiosa moderada.Además, tras esta serie de renuncias en cascada, Barak ha heredado 11 carteras ministeriales, que se suman a sus funciones como jefe del gobienro y ministro de Defensa. El director del gabinete, Yossi Kuchi, indicó a la radio israelí que las carteras vacantes serán redistribuida a partir del domingo entre los 12 miembros que actualmente forman el gobierno.A pesar de todo, la mayor parte de los dirigentes laboristas son favorables a permitir a Barak que agote la vía de la paz.




