Microsoft y gobierno quieren acuerdo, pero no se entienden
Representantes del gobierno estadounidense y de Microsoft dijeron hoy que son partidarios de un acuerdo extrajudicial, pero cada parte espera que sea la contraria la que ceda en este controvertido caso "antimonopolio".
WASHINGTON .- Representantes del gobierno estadounidense y de Microsoft dijeron hoy que son partidarios de un acuerdo extrajudicial, pero cada parte espera que sea la contraria la que ceda en este controvertido caso "antimonopolio".El juez Thomas Penfield Jackson ha emitido ya su sentencia, que prevé la partición en dos de la empresa informática, pero también ha dejado claro que la mejor solución sería un acuerdo entre ambas partes para que no se produzcan prácticas de monopolio.Joel Klein, quien ha dirigido desde el Departamento de Justicia el contencioso contra Microsoft, declaró hoy que "en un caso como este, la mejor solución es un acuerdo".Pero agregó que "Microsoft tiene que llegar a entender que hay serios problemas de competencia" que deben ser resueltos.El asesor de Microsoft en el caso, Rick Rule, se mostró por su parte también dispuesto a un acuerdo, pero dijo que "lo que el gobierno tiene que hacer es tratar de entender las consecuencias de lo que están proponiendo", la partición en dos de la empresa.Enfrentados en un cara a cara en el programa "Face the Nation", de la cadena de televisión CBS, Klein y Rule discreparon abiertamente sobre las consecuencias de este caso para el mercado de los productos informáticos y su efecto en los consumidores.Si los recursos de Microsoft ante la corte de apelaciones no inclinan la balanza a su favor, la empresa deberá fabricar por un lado su sistema operativo "Windows" y por otra las "aplicaciones", por ejemplo el "navegador" para Internet "Explorer".Mientras Klein opina que esto estimulará la competencia en el mercado de los programas de ordenador, Rule declaró que la medida tendrá un grave impacto en la industria informática, porque puede paralizar la innovación y elevar los precios para los consumidores.¿"Puede ser este caso el ejemplo de una nueva era de regulaciones del gobierno a través de los litigios"?, se preguntó hoy Robert Reich, secretario de Trabajo en EEUU entre 1993 y 1997, en una análisis del caso Microsoft publicado en el diario The Washington Post.Reich ha explicado el caso de Microsoft como el de los propietarios de una autopista (el sistema operativo Windows) a quienes se les permite cobrar peajes, pero no pueden decidir que vehículos (programas de ordenador) pueden circular por ella y cuales no.La competencia de Microsoft les acusó de fabricar un sistema operativo que favorecía el uso del "Explorer" de Microsoft frente a otro sistemas de la competencia.Microsoft y muchos analistas sostenían que eso no era ilícito, porque la compañía primaba sus productos y no impedía la existencia de otras "autopistas", pero el juez Penfield Jackson considera "probado" que Microsoft actuaba como un monopolio.Ahora que se ha decidido la separación "vamos a ver como suceden cosas interesantes para los consumidores", dijo Joel Klein, que es el fiscal para casos de monopolio del departamento de Justicia.En respuesta a Klein, el asesor de Microsoft dijo que, en realidad, lo que ocurre es que los representantes del gobierno "no entienden lo suficiente acerca de la tecnología".'"Es normal -agregó el representante de Microsoft- son abogados".




