Las valvulas coronarias de canguro se implantaran en humanos
Los cirujanos australianos comenzarán próximamente a implantar válvulas de canguros a pacientes con problemas coronarios, ya que han demostrado que éstas se asemejan más a las del hombre que las de cerdo, utilizadas actualmente para este tipo de trasplantes.
Los cirujanos australianos comenzarán próximamente a implantar válvulas de canguros a pacientes con problemas coronarios, ya que han demostrado que éstas se asemejan más a las del hombre que las de cerdo, utilizadas actualmente para este tipo de trasplantes.Las válvulas coronarias de los canguros se implantarán dentro de "muy poco tiempo", dijo a EFE el cirujano Andrew Hodge, quien explicó que el Servicio de Cirugía Cardiotorácica del Hospital de Freemantle (Australia Occidental) implantó hace más de dos años diez de estas válvulas en otras tantas ovejas y los resultados han sido espectaculares.A diferencia de las válvulas coronarias del cerdo, las del canguro presentan una menor resistencia al flujo de la sangre, duran más tiempo y, además, el marsupial presenta un nivel de colesterol muy bajo, lo que es muy beneficioso para los humanos, añadió el cirujano.Los trasplantes se realizan en la actualidad con válvulas artificiales o de cerdo, pero tanto unas como otras provocan problemas de salud que, según Hodge, el corazón del mamífero marsupial australiano evitaría fácilmente.La similitud del canguro con el humano, por su postura erecta, la construcción de su cuerpo, su musculatura, el uso de sus extremidades delanteras a modo de brazos e incluso por su comportamiento, es sorprendente, según estos científicos.Hodge explicó que "las válvulas del corazón de un cerdo presentan, a diferencia de las del canguro, mucha resistencia al flujo de la sangre".Además, se gastan rápidamente y hay que reemplazarlas en torno a los diez años de haberlas implantado.Una válvula de canguro -explicó el cirujano- se parece mucho más a la de los humanos, no opone resistencia al flujo de la sangre, es más delgada y dura más porque su microestructura es distinta.Añadió que "las válvulas de cerdo se calcifican, se vuelven frágiles y se quiebran en unos ocho u doce años, y los pacientes se deben enfrentar a una segunda operación cara y dolorosa".En el proyecto del Hospital de Freemantle participan seis médicos especialistas en medicina cardiológica, además de un experto sudafricano, el investigador Leon Neethling, de la Universidad del Estado Libre de Orange, en Sudáfrica.Hodge explicó que fue un experto en válvulas coronarias quien le mostró por primera vez en 1992 una de canguro "y esto me animó a investigar la posibilidad de utilizarlas".Cada año se implantan unas 250.000 válvulas coronarias en enfermos de corazón en todo el mundo, 80.000 de ellas son válvulas de tejido animal, en su mayoría de cerdo o de vacuno.Tanto las válvulas de cerdo como las artificiales presentan el inconveniente de su corta vida, pero además éstas últimas requieren que el paciente tome medicación anticoagulante durante el resto de su vida.Pese al descubrimiento, el cirujano australiano advirtió que "aún hay que experimentar mucho en este campo antes de que se pueda llegar a implantar una válvula de canguro en una persona y, sobre todo, se debería poner en marcha un sistema de reproducción de canguros especiales para este objetivo".El equipo -indicó Hodge- recibirá con gratitud cualquier tipo de cooperación con otros centros universitarios u hospitalarios interesados, pero "evidentemente lo que queremos es continuar nuestro trabajo desde aquí".




