Científicos debaten salubridad de alimentos geneticamente alterados
Cerca de cuatrocientos expertos de todo el mundo se reúnen a partir de hoy, lunes, en Edimburgo para debatir la salubridad de los alimentos modificados genéticamente, en una conferencia internacional patrocinada por la OCDE.
Cerca de cuatrocientos expertos de todo el mundo se reúnen a partir de hoy, lunes, en Edimburgo para debatir la salubridad de los alimentos modificados genéticamente, en una conferencia internacional patrocinada por la OCDE.Al inaugurarse la reunión, varias decenas de activistas contra los alimentos modificados genéticamente (GM) y en favor de los derechos de los animales se concentraron frente al centro de congresos en el que se celebra la reunión.Los manifestantes entregaron a los asistentes al congreso diversos panfletos acerca de los peligros de este tipo de productos, mientras mostraban una quimera gigantesca, una criatura con cabeza de ternera, cuerpo de oveja y cerdo y patas de pollo y cabra.La conferencia de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), que se prolongará hasta el miércoles, entregará sus resultados a la cumbre del G-8, los siete países más industrializados más Rusia, el próximo julio en Japón.La celebración del congreso, presidido por el catedrático de Zoología de la Universidad de Oxford John Krebs, se produce después de que el primer ministro británico, Tony Blair, reconociera este fin de semana que las cosechas de productos modificados genéticamente pueden ser perjudiciales para la salud humana y el medioambiente.Krebs espera que el debate entre distintos puntos de vista pueda permitir que las distintas escuelas puedan avanzar juntas.El desacuerdo, no obstante, entre los científicos es radical en las principales cuestiones relacionadas con la modificación genética: su ciencia, si estos alimentos se pueden consumir con garantías y cómo se regulan.Entre los participantes se encuentran expertos en agricultura, botánica, microbiología, ecología y defensa del consumidor, si bien los grupos ecologistas han denunciado la falta de representación de las asociaciones contrarias a la modificación genética.Los grupos que defienden los derechos de los consumidores exigen que se desarrolle un sistema de etiquetado más fiable de los alimentos modificados.Hasta ahora, el sector biotecnológico en Estados Unidos rechaza esta posibilidad, al asegurar que no existen pruebas concluyentes de que estos alimentos perjudiquen la salud humana.




