PROSTITUCION, TEMA CANDENTE EN CUBA
Seis meses después de iniciada una amplia campaña policial contra la prostitución en Cuba, que ha llevado a miles de mujeres a centros de reeducación, el fenómeno sigue latente en la isla sin que se haya encontrado una forma efectiva para su cont...
Seis meses después de iniciada una amplia campaña policial contra la prostitución en Cuba, que ha llevado a miles de mujeres a centros de reeducación, el fenómeno sigue latente en la isla sin que se haya encontrado una forma efectiva para su control.
La prostitución no puede ser erradicada a través de "la represión o el regaño que acorrala, sino mediante la acción preventiva", opinaron miembros del Comité de Defensa Revolucionaria (CDR, organización vecinal de vigilancia) en un reciente encuentro nacional, aseguró este jueves el diario Juventud Rebelde.
Al triunfo de la revolución cubana en enero de 1959, la prostitución fue prácticamente desterrada de la isla pero rebrotó en los últimos años aparejada con la severa crisis económica, el boom del turismo extranjero y la circulación libre del dólar, entre otros factores.
Aunque la ley no castiga la prostitución, sí a las figuras delictivas que la rodean, para el régimen cubano el fenómeno representa un virus que atenta contra sus principios morales y políticos.
En la reunión de coordinación nacional de los CDR se dijo que es problema complejo que "golpea al mismo centro de nuestra espiritualidad", que ninguna institución u organización por separado podrá enfrentar y que "no se soluciona por el camino de la represión".
Para algunos representantes de los CDR, citados por Juventud Rebelde, la prostitución es resultado de "determinadas carencias que la mayoría del pueblo enfrenta con estoicismo. Y quienes han sido débiles en este sentido son débiles en todo lo demás".
Pero también, se dijo que tiene que ver con que en Cuba "no hay un rechazo social lo suficientemente fuerte" a esa actividad, y a que se ha debilitado la célula familiar.
"En Cuba estamos admitiendo el divorcio con gran facilidad, y es triste ver, por ejemplo, cómo un padre se divorcia de la mujer, también lo hace de sus hijos", quienes se convierten en blanco fácil de fenómenos como la prostitución, comentó Rebeca García en la junta de los CDR, en la que se proyectó un video con la historia de una chica que se inició en la prostitución en compañía de unos extranjeros.
La proliferación de "jineteras" (prostitutas) empujó en 1997 a las autoridades incluir en el código penal figuras delictivas que rodean a la prostitución, como el proxenetismo.
Según un estudio publicado en octubre pasado, al menos cuatro personas viven a costa de cada prostituta en La Habana.
El primer secretario del gobernante Partido Comunista (PCC) en Ciudad de La Habana, Esteban Lazo, dijo hace seis meses que "el 60% de las prostitutas tienen uno o varios (proxenetas) y mientras no actuemos con energía contra todos los que se aprovechan de la prostitución, 'el marido', el botero (taxista privado), el dueño de la casa de cita, lo padres que incitan a la práctica, no acabaremos con el fenómeno".
Con altibajos, las "jineteras" mantuvieron con cierta tolerancia su negocio hasta que en octubre pasado comenzó un amplio operativo policial en afamadas discotecas de La Habana.
Según datos oficiales, en 1998 fueron enviadas a centros de reeducación más de 6.000 jineteras, un promedio mensual de 600.
Desde hace seis meses, comenzaron a evaporarse las muchachas que antes lucían abiertamente sobre Quinta Avenida, Malecón, Centro Habana, Habana Vieja y Vedado. Y el turista que visita la isla con un fin sexual se ha quedado sin oferta o encuentra dificultades para satisfacer sus propósitos



