VIAJEROS DEL UNIVERSO Y CONTACTADOS EN CERRO DE LUCES EN COLOMBIA
Bogotá, 13 oct (EFE).- Más de un centenar de contactados por extraterrestres, viajeros del universo y narradores de avistamientos de naves y otros fenómenos se reunieron este fin de semana en el "cerro de las lucecitas danzantes". <Br> El ob...
Bogotá, 13 oct (EFE).- Más de un centenar de contactados por extraterrestres, viajeros del universo y narradores de avistamientos de naves y otros fenómenos se reunieron este fin de semana en el "cerro de las lucecitas danzantes".
El objetivo de la cita en la montaña conocida como Huaika ("Puerta de los Dioses", en lengua chibcha), en el altiplano de Los Andes centrales colombianos, era "prepararse espiritual y mentalmente para contactos telepáticos" con otros seres del universo.
Según publica hoy la prensa local, la vigilia sobre el cerro (ubicado a 45 kilómetros al norte de Bogotá) puso fin, en la madrugada del domingo, al Congreso Internacional del Ovni celebrado desde el viernes pasado en la capital.
Los conquistadores rebautizaron al Huika como "El Cerro de las lucecitas Danzantes", por los puntos luminosos que, como luciérnagas, vuelan entorno suyo habitualmente.
Para los nuevos adoradores de la montaña, el Huika es una "puerta dimensional", es decir, una entrada a otras regiones del universo y un centro de concentración energética, elegido por naves de otros mundos para vigilar la tierra.
A veces las lucecitas traspasan el cerro y desaparecen en su seno "como si fuera de mantequilla", de acuerdo a los relatos de la concurrencia que publica el diario "El Tiempo".
Entre los asistentes, se encontraban el ufúlogo uruguayo Fernando Moreira, el argentino Dante Franch y el peruano Fabio Zerpa, quienes aseguran haber visitado Ganímedes, una de las lunas de Júpiter, o haber recibido mensajes de paz y sabiduría de sus anfitriones.
También participó en la vigilia el austriaco Guido Moosbrugger, quien relató las experiencias de su colega Billy Meier en el planeta Erra, donde las clonaciones de seres vivos son habituales.
Meier dijo que en Erra los hombres viven mil años, pero no en un paraíso pues también se casan y se divorcian, pese a que autorizan la bigamia que, al igual que en la tierra, está prohibida a las mujeres. EFE




