Paro 28 de abril: ¿hay alternativas distintas a la movilización social?

Paro del 28 de abril: ¿hay alternativas distintas la movilización social?
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Panelistas consideran que argumentos de sindicatos no son suficientes. Critican el momento de la protesta y la falta de un marco regulatorio en la materia por parte del congreso.
El 28 de abril el paro se mantiene, pues este miércoles el país se prepara para una nueva jornada de movilización social, esto después del estancamiento que generó la pandemia en la protesta social que venía con impulso desde noviembre de 2019. Este miércoles, los mismos promotores, con los mismos reclamos, sumado a la reforma tributaria presentada por el gobierno volverán a parar y volverán a las calles para reclamar y exigir el retiro de la reforma tributaria, así como los distintos sindicados abogarán por sus casusas, como Fecode que exige un regreso a clases con protocolos de bioseguridad. Para los organizadores del paro, la responsabilidad de lo que ocurre es del gobierno nacional, hablan de indiferencia y han garantizado unas movilizaciones que cumplan con los protocolos como uso del tapabocas, uso de alcohol y distanciamiento social.
No obstante, el panorama sanitario y de riesgo del próximo 28 de abril, no es el mismo al del 21 de noviembre del 2019, pues el país hoy atraviesa el tercer pico de la pandemia, casi todas las ciudades capitales tiene una ocupación UCI por encima del 90 por ciento y se va a completar una semana con más de 400 muertes diarias; ante este panorama de riesgo de aglomeraciones durante las movilizaciones del miércoles y un posible aumento en la velocidad de contagio, desde el Ministerio de Salud se ha pedido que aunque se respeta el derecho a la protesta, la fecha sea cambiada, mientras que la Alcaldía de Bogotá ha planteado opciones como brindar espacios en Canal Capital para que promotores del paro divulguen sus ideas y puedan organizar “el mayor cacerolazo de la historia.”
Lo que dicen los panelistas
Para Alejandro Eder, empresario, experto en resolución de conflictos y excandidato a la Alcaldía de Cali, es una irresponsabilidad salir a la calle en medio de este pico, “No es el momento para estar saliendo, cuando uno ve casos de éxito en Asia está la disciplina presente. Acá una parte se da por la indisciplina social y otra parte porque la gente tiene que salir a trabajar”, por lo que advirtió que hay múltiples formas de expresar una oposición en contra de la reforma.
Frente a la reforma tributaria, planteó que el gobierno la debe retirar, pues el momento no es oportuno, hay elecciones pronto, y considera que se pueden encontrar soluciones de corto plazo que respondan al pago de deuda.
Rodrigo Pombo, abogado y profesor universitario, señaló que es el congreso el gran culpable en no regular la protesta y no tener claras las reglas del juego en materia de movilización social, pues recordó que fue el constituyente el que estableció desde 1991 que sería el congreso el encargado de regular y que hoy, 30 años después no se ha hecho nada.
En cuanto al avance político que ha tenido la tributaria, aseguró que el gobierno es valiente al darse “semejante lapo”; también señaló que hay acierto de varios críticos al decir que la reforma está mal planteada y que es inoportuna. Por último, dijo que esta es una buena oportunidad para que el congreso establezca la separación de poderes y le dé un sablazo al gobierno con el fin de que se construya una política de Estado pos-pandemia.
Para Isabel Cristina Jaramillo, abogada, profesora universitaria y columnista, hay un oportunismo político de decir no salir a la protesta y una actuación del gobierno como si la movilización no existiera, por lo que recordó que cuando las instituciones no representan y el canal democrático no funciona, lo que sirve es la calle. No obstante, indicó que no hay muchos argumentos nuevos en las causas de la movilización social, “eso se siente en la contradicción; no podemos usar los mismos argumentos de antes”.
De cara a la reforma, señaló que los impuestos son el único sistema de distribución de la riqueza y recordó que el BID ha resaltado la necesidad de bajar la desigualdad, algo que comenta, en el país es uno de los grandes problemas, por lo que cree que la reforma es políticamente difícil de hacer, “hay masas empobrecidas y unos pocos que tienen recursos. Los riquísimos son pocos, pero la mayoría se sienten empobrecidos; la desigualdad es enorme y nadie siente que en su calidad de vida tenga riqueza desproporcionada para entregar buena parte de sus recursos.”
Lariza Pizano, politóloga, periodista y analista, planteó que la gente quiere salir a la calle pero que no es el momento, y aunque cree que hay motivos como reforma, renta básica, el tema de lideres sociales y hay una protesta que viene postergada desde 2019 a la cual se le trató de poner fin con la conversación nacional, pero que no terminó en nada. Criticó que tanto en el sindicalismo colombiano hay una falta de conciencia a cerca de lo público y hay representación sectorial, como del lado del Estado no hay salidas alternativas más allá de decir que no protesten.
Ante una posible negociación de cara a la tributaria en el congreso, dijo que es una posibilidad riesgosa en términos políticos, pero que por ahora el proyecto no está hundido.




