Procuraduría formula cargos contra el senador Julián Bedoya

El congresista presentó 16 exámenes en 4 días y de esta manera obtuvo “desbordadamente rápido el título de abogado de la Universidad de Medellín”.

El Ministerio Público presenta solo un cargo: “Julián Bedoya Pulgarín, en su condición de Senador de la República, puede ver comprometida su responsabilidad disciplinaria, dado que supuestamente, con el ánimo de obtener beneficios adicionales a los inherentes al desempeño de su cargo, utilizó su investidura de congresista entre el 11 de octubre de 2018 y el 1º de marzo de 2019, para lograr ventajas ante la Universidad de Medellín que se tradujeron en la consecución inusitadamente rápida y al parecer irregular, del título de abogado expedido por ese ente educativo”.

Como ya lo había informado Caracol Radio, el senador liberal se demoró 18 años para obtener su título como abogado. El último reingreso, lo hizo en octubre del año pasado con un promedio de 2.79, y es ahí donde comienzan las presuntas irregularidades.

Según la Procuraduría, “se constató que Julián Bedoya Pulgarín, programó 16 exámenes en total en cuatro días, durante tres meses. El único estudiante que presentó 16 exámenes de contenido temático diferente y los aprobó en su totalidad en el primer intento, fue el senador Bedoya, de los cuales 15 los realizó de forma agregada en tres días y las pruebas Saber Pro otro día”.

Según el escrito de formulación de cargos “es extraño que la prueba Saber PRO se haya realizado cuando aún le faltaban rendir varios exámenes de suficiencia al Congresista y también generó mucha suspicacia que se hayan presentado preparatorios cuando estaban pendientes pruebas de suficiencia que al parecer componen el área del preparatorio”.

Aunque el Ministerio de Educación viene investigando a la Universidad de Medellín desde hace meses, aún no se conocen los resultados de esas pesquisas, pero ya le entregaron al Ministerio Público un concepto que no favorece a la universidad paisa: “existen indicios que permiten concluir que presuntamente la Universidad de Medellín otorgó el título de abogado al señor Julián Bedoya Pulgarín, sin el cumplimiento de los requisitos exigidos en las normas internas de la institución”.

Por todo esto, la Procuraduría ha calificado la falta del senador Bedoya Pulgarín como “GRAVE” y se le imputará la conducta a título de dolo “comoquiera que pretendió con sus actuaciones, obtener desbordadamente rápido el título de abogado de la Universidad de Medellín”. El senador no ha presentado alegación alguna hasta este momento procesal, advierte el documento.

Esta queja, como otro que sigue su trámite ante la Corte Suprema, fue interpuesta por un grupo de ciudadanos encabezados por Carlos Eduardo Naranjo Flórez. Han sido los estudiantes y egresados quienes han hecho las investigaciones y denuncias contra la universidad, asociados en un colectivo denominado “Una Voz por la UdeM”, que a propósito, este miércoles están invitando a las 7 de la noche a una velatón en la Portería 1 del campus universitario, para pedir la renuncia del rector Néstor Hincapié, quien está citado junto a 6 empleados más, entre profesores y directivos, a audiencia de imputación de cargos el 12 de diciembre en la Fiscalía.

Finalmente, es importante preguntarse: ¿si el beneficio para el senador Bedoya fue su título de abogado, cuál fue el beneficio para la universidad de Medellín? Para responder esto hay que entender que esta universidad funciona como directorio del Partido Liberal en Antioquia, y que allí manda una pareja muy poderosa: el rector Néstor Hincapié y la presidenta de la Consiliatura, Aura Marleny Arcila. Según fuentes de 6AM Hoy por Hoy, el trato habría sido el siguiente: el título de abogado al senador Julián Bedoya a cambio del apoyo del congresista a la candidatura de Aura Marleny Arcila al Concejo de Medellín.

Arcila ganó con 11.053 votos, 39 más que Carlos Mario “el flaco” Mejía, quien no alcanzó curul. Así se habría cumplido el trato: Julián Bedoya obtuvo su título de abogado y la concejala mantuvo su curul, por quinta vez. El apoyo de un congresista, sobre todo para los políticos tradicionales que dependen de directorios políticos o líderes barriales, es fundamental al momento de sumar votos. El senador Bedoya llegó en un momento crucial para la Universidad de Medellín, pues semanas antes, el senador Iván Darío Agudelo, quien llegó a la Cámara y al Senado con el apoyo del equipo de la universidad de Medellín, armó rancho aparte y se divorció de su tutor, el rector Néstor Hincapié. Julián Bedoya llegó entonces a llenar el espacio que dejó el senador Iván Darío Agudelo, el único congresista que acompañó en tarima al alcalde electo de Medellín, Daniel Quintero Calle, la noche en que fue elegido.

 

 

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