¿Cuál será el futuro de las zonas azules de Ibagué?
Con problemas en los estudios y un decreto leonino a favor de un privado, este proyecto tendría un futuro gris.

Calle de 30 / Alcaldía de Ibagué

En diálogo con Caracol Radio el gerente de la Gestora Urbana, Daniel Guillermo Jaramillo, reconoció que los estudios realizados en la administración anterior y el decreto emitido para la reglamentación de las zonas de parqueo controlado van en contravía de los intereses del municipio, situación que llevará a que nuevamente se tenga que revisar este proyecto para que no se convierta en un problema para la ciudad.
“Hemos hecho una revisión minuciosa de los estudios de Findeter y el decreto que las reglamenta, nos preocupa que esto podría poner en aprietos a la entidad, se habla de un 70% para el operador, un 20% para la administración y el 10% para campañas de educación, no nos entraría ningún recurso, pero si nos quedaría un riego si el proceso no es sostenible”, dijo Jaramillo.
Pero no solo esto preocupa, otro aspecto que se requiere para que funcione es el control de las zonas, para que los conductores que parquean paguen el servicio, pero esto no está claro.
“Hemos hecho un análisis en las cuadras que determina el estudio, en esas zonas se habla por ejemplo de 10 cajones de parqueo, pero no cuadra el espacio, no hay contemplado puestos de parqueo para las motocicletas, se habla que se debe trabajar con parquímetro, pero esa tecnología ya no se utiliza”, mencionó.
La Gestora Urbana buscará que, a través de una universidad local, se realice la revisión del decreto y los estudios con el fin de poder proyectar por lo menos un plan piloto durante la actual administración.
“Haremos unos ajustes para que se pueda hacer una prueba piloto, esta es la voluntad del alcalde para verificar si es o no funcional. Por ejemplo, queremos que existan más zonas de parqueo en el sector aledaño al bulevar de la Quinta”, recalcó el funcionario.
Según lo que se tiene proyectado, de ser una realidad esta iniciativa, la ciudad podría instalar 1.300 cajones de parqueo, pero se cree que este sistema se puede ampliar dependiendo la acogida que se tenga.
Lo que está claro, es que mientras no se ajuste el decreto que las reglamentó y el estudio no será una unidad de negocio rentable para la Gestora Urbana, porque no existe forma que obligue a la ciudadanía a pagar por el parqueo en las calles.




