Empresarios en Boyacá investigan efectos y expectativas por pandemia
Tras una investigación con más de mil empresas, analizaron el panorama de recuperación económica frente a la pandemia COVID-19 Boyacá.

Empresarios en Boyacá investigan efectos y expectativas por pandemia / Imagen de referencia / GettyImages
En la investigación se evaluaron 1.062 unidades empresariales, de las cuales 582 corresponden a la jurisdicción de la Cámara de Comercio de Tunja, 262 a la Cámara de Comercio de Duitama y 207 a la Cámara de Comercio de Sogamoso.
Los participantes de la investigación fueron: El Grupo de Investigación Centro Regional para la Productividad y la Innovación de Boyacá, CREPIB de la Universidad UPTC, en alianza con la Comisión Regional de Competitividad, la Secretaría de Desarrollo Empresarial de Boyacá, Cámaras de Comercio de Tunja, Duitama y Sogamoso, la Universidad de Boyacá y Universidad Abierta y a Distancia UNAD.
El estudio proporciona información relacionada con la actividad empresarial de las micro, pequeñas y medianas empresas (mipyme) en Boyacá durante la contingencia sanitaria según información recolectada del 19 de mayo al 3 de junio de 2020, la cual incluye expectativas, ingresos, costos, entre otros aspectos obtenidos a través de la encuesta telefónica con diligenciamiento en línea a través de formulario privado en la plataforma Typeform a más de mil empresarios activos del departamento (personas mayores de edad, propietarios, gerentes y/o administradores de la unidad empresarial).
El investigador Miguel Ángel Castillo, Economista e investigador del CREPIB - Facultad de Ciencias Económicas y Administrativas, sostuvo que una de las conclusiones más destacadas tras la investigación, tiene que ver con que aunque la evidencia preliminar no es lo suficientemente concluyente, se encuentra que, “tanto para el público en general como para los trabajadores de la salud, el virus afecta el bienestar mental al generar ansiedad y estrés moderado. Siendo 1 la menor y 5 la mayor intensidad, se pidió a los encuestados que calificaran las emociones de ansiedad, miedo, optimismo y preocupación experimentadas durante la pandemia. Las calificaciones promedio de ansiedad (3.4), miedo (3.2), optimismo (3.5) y preocupación (4.0) muestran que los empresarios, a pesar de la incertidumbre, conservan una expectativa favorable del futuro”.
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De acuerdo con Castillo, “las diferentes condiciones reflejan incertidumbre, preocupación y un tanto de optimismo por parte de los empresarios, encontramos que cerca del 47% han tenido sus negocios cerrados, lo que implica una reducción total de sus ventas, quienes han logrado vender han tenido reducciones muy fuertes”.
Agregó que “el aspecto que más preocupa a los empresarios es la disponibilidad de efectivo el contar con liquidez para pagar sus obligaciones como arriendos, servicios públicos, proveedores u otros compromisos”.
Otro de los resultados ocasionados por la pandemia es que “el 70% de los empresarios se encuentra trabajando por debajo de la mitad de su capacidad, solo el 4% está funcionando al máximo, lo que muy seguramente ha implicado destrucción de puestos de trabajo; en el personal, los empresarios hacen parte de una clase media que ante la reducción de sus ingresos permanece como invisible, es cierto que el Gobierno ha ofertado garantías para poder acceder a créditos pero es tanta la incertidumbre y la información tan confusa que muchos se abstienen de acceder al sistema financiero”, explicó el economista e investigador.
Por otra parte el informe determina los efectos sociales y económicos por causa de la emergencia sanitaria (COVID-19) en el sector empresarial de las jurisdicciones de la Cámaras de Comercio de Tunja, Duitama y Sogamoso del departamento de Boyacá, identifica los ajustes y cambios en el modelo de negocio que la empresa ha realizado para acoplarse a la situación económica actual e Identifica las expectativas, relaciones laborales, financiamiento y necesidades de las empresas frente a un escenario de reactivación económica tras el confinamiento.
El equipo investigador, encontró en el análisis que “a pesar de la formalidad empresarial, la informalidad laboral limita el acceso por parte de los empresarios a programas de subsidio a la nómina. La información y condiciones para el acceso a este y otros programas termina también ser deficiente”.
Los resultados hicieron evidentes los problemas de acceso a dispositivos, cobertura de redes de internet, competencias y habilidades que dificultan el tránsito al comercio electrónico. Programas de formación y acompañamiento se hacen necesarios. Es importante mencionar que este tipo de estrategias solo favorecerían un porcentaje reducido de actividades económicas. No todos son aptos para ella.
Castillo también enfatizó que “se hace necesario diseñar estrategias de reapertura (corto plazo) y reactivación económica (largo plazo) diferenciadas dependiendo del número de contagios en cada municipio (o grupos de municipios) de manera concertada entre los gobiernos locales y el gobierno departamental puede ser alternativa viable”.
En el estudio también se arrojó que “es importante contar con mayor y mejor información relacionada con la oferta institucional que se tiene como apoyo al empresariado. En esta actividad, se debe fortalecer la articulación de instancias y actores a nivel público como privado, pues resultará fundamental la coordinación de acciones y unión de esfuerzos técnicos, operativos y financieros para el logro de objetivos comunes a favor de la recuperación de la economía”.
“Reforzar las acciones de mitigación de propagación del virus es un imperativo. Vacunas o tratamientos médicos se encuentran en desarrollo y su acceso podría ser limitado a los países en desarrollo, sí los principios de salud pública de contexto y equidad no se cumplen (Cash y Patel, 2020). Por tanto, una relajación de las medidas de confinamiento debe acompañarse con una ampliación en la capacidad del sistema de salud para realizar pruebas, rastreo, seguimiento y aislamiento”, se indica en una de las conclusiones de la investigación.
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Según los investigadores, “resulta sustancial que desde el gobierno departamental se hagan esfuerzos importantes para generar estrategias de comercio local, compras públicas que apoyen las redes locales de suministro y provisión.
En cuanto a los temas relacionados con la salud (51%) son los que, con una pequeña diferencia, preocupan más a los empresarios del departamento por encima de aquellos relacionados con la economía (49%).
La mayor parte de las empresas encuestadas dirigen sus ventas al mercado regional (61.3% municipal y 24.9% departamental), mientras que solo el 12.6% tiene alcance nacional y un reducido 1.2% en los mercados internacionales. Lo anterior da cuenta de cómo el tejido empresarial de Boyacá dinamiza el entorno cercano, pero no está insertado en las cadenas globales de valor.
Finalmente, Castillo destacó los índices preocupantes de desempleo: las medidas de confinamiento, las restricciones de movilidad y demás relacionadas con la contención de la propagación de la pandemia parecen haber generado un aumento de más de 5.000 desocupados en la ciudad (comparado con el trimestre marzo-mayo del año anterior) que ya alcanza una tasa de desempleo del 15.9%.
“Preocupa además la disminución en la población económicamente activa (es la fuerza laboral: aquellos en edad de trabajar que trabajan o buscan empleo) que se explica por aquellas personas que durante los meses recientes perdieron su trabajo y han dejado de buscar uno. La pérdida súbita de ingresos en los hogares pone en riesgo la clase media boyacense y los avances en la reducción de la pobreza (monetaria y no monetaria) alcanzados en los últimos años”, concluyó el economista e investigador.



