20 horas de tensión por el paro acompañado de vandalismo vivió Cali

Se espera una presencia masiva del ejército en las próximas horas que retorne la calma y el control a la ciudad. Esta ciudad hoy no duerme.

Cerca de un centenar de personas heridas entre civiles y policía, 19 y 5 estaciones del MIO apedreadas y 19 buses semi destruidos, dejó la jornada de manifestación en distintos sectores de la ciudad

Son innumerables las demandas de los ciudadanos ante la proliferación de vándalos que han atacado unidades residenciales, viviendas, establecimientos comerciales y entidades bancarias.

Al parecer el plan de los 1200 policías extras y los 217 soldados para garantizar la seguridad durante la jornada del paro no dieron abasto.

El secretario de seguridad Andrés Villamizar, reconoció en entrevista con Caracol Radio en Hora 20, que estos actos de violencia los tomó por sorpresa, más cuando la ciudad venía disminuyendo los índices de homicidio.

Frente a los hechos vandálicos que comenzaron a manifestarse en la tarde del 21 de noviembre, el alcalde de Cali, Maurice Armitage, declaró el toque de queda a partir de las 7:00 de la noche, hasta las 6:00 de la mañana del día 22 de noviembre, sin embargo, esta medida no logró controlar de inmediato las acciones violentas en contra de la ciudadanía.

En Cali, los ciudadanos comenzaron a reportar a través de redes sociales, presencia de encapuchados con palos y rocas en diferentes puntos cardinales, las denuncias donde más se presentaron estos actos fue los barrios del sur como El Caney, Ciudadela Comfandi, Capri, El Refugio Valle del Lili, Bochalema, La Hacienda, Limonar; en el norte en Torres de Comfandi, Los Álamos, Brisas de los Álamos, Chiminangos; en el oriente en Alfonso López, Marroquín, Ulpiano Lloreda, en el sector de 4 esquinas y el corregimiento de Ciudad del Campo en Palmira.

Para tratar de mitigar las acciones delincuenciales y evitar el ingreso de las bandas a unidades residenciales, los mismos residentes decidieron prepararse para un ataque, algunos armados aparentemente, otros con palos, bates y otros tan solo de valor, mientras la fuerza pública llegaba a cada lugar.

Residentes dicen que en algunos lugares les ha funcionado que los vándalos vean esa reacción, ya que han pasado de largo y en otras la fuerza pública los ha enfrentado, entre ellos una unidad entre la Policía y el Esmad.

Se espera una presencia masiva del ejército en las próximas horas que retorne la calma y el control a la ciudad

Esta ciudad hoy no duerme.

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