#CorazónDeAntioquia

Los coloridos zócalos de Guatapé enamoran

Aunque se originaron por la devoción católica de sus habitantes migró a un colorido arte multitemático.

La tradicional arquitectura antioqueña con la que fue construido el pequeño pueblo de Guatapé, en el oriente de Antioquia, siempre dispone de zócalos, creado como refuerzos en la parte inferior de las casas para evitar que la humedad afecte la estructura de las viviendas.

Pero en Guatapé, que a principios del siglo XX era netamente agrícola, las familias le encontraron una función de ornamentación y paisajismo, y un elemento que los diferencia de los demás pueblos de la región, y lo convierte en uno de los municipios más bellos de Colombia.

Cuentan los historiadores que José María Parra Jiménez, un habitante de mediados de los años 20, decidió pintar al “Cordero de Dios quita el pecado del mundo”, en su zócalo, pero dentro de la vivienda.

Poco a poco esta práctica se fue volviendo popular y otras personas le pidieron a “Chepe Parra” que les pintara la misma imagen del Cordero en sus zócalos, pero en el frente externo, como aparecen hoy en casi todas las casas.

Años después y con la inundación del 70% del municipio, por el embalse para la represa de Guatapé, los habitantes de esta localidad decidieron grabar y conservar, en sus zócalos, su cultura, lo que perdieron con el proyecto hidroeléctrico y el nuevo paisaje.

Hoy, no solo se ven zócalos de origen religioso, también imágenes del viejo municipio; de la vocación económica de la casa como restaurantes, herrería, panadería, transporte; paisajes del embalse y la piedra; mascotas, la fauna y flora de la región, todo en un inmenso colorido.

Con sus zócalos en todos los rincones, Guatapé asemeja un inmenso y hermoso tapete que invita a disfrutarlo, palparlo, llevarlo en las cámaras de fotografía, en los celulares… en el alma.

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