Algunos cafeteros de Caldas siguen viendo el panorama oscuro

Cultivo de café /

A pesar de los últimos anuncios hechos por el presidente Iván Duque sobre la destinación de recursos adicionales para aliviar la situación que vive el mundo cafetero, algunos productores de Caldas opinan que la situación sigue siendo muy difícil y no será suficiente con estas medidas para evitar que cada vez más personas migren a las ciudades para buscar mejores oportunidades.

José Horacio Montoya caficultor de la vereda Alto del Naranjo, en la antigua vía de Manizales a Chinchiná, sabe que son positivos los avances en materia de apoyo a los cultivadores del grano aunque los considera paños de agua tibia, pues la crisis del sector es tan grande que por el momento no tienen sentido los recursos destinados a la renovación, ya que nadie quiere dedicarse más a esta actividad.

“ El campo está desestimulado por todas partes. Da igual que se entreguen ayudas para renovar porque nadie quiere dedicarse ya al café y cada vez nos encontramos con menos gente para trabajar lo poco que resulta, porque nadie quiere estar en una finca ni tampoco los padres que sus hijos hagan labores de campo.

El presidente dice que se recibirán hasta 30.000 pesos de ayuda por carga, pero en ocasiones puede haber un déficit de hasta 60.000 pesos o más.

Personalmente sigo en la finca porque me gusta y sólo sé trabajar eso, pero si me ofrecieran en una empresa un poco más del mínimo me iría sin dudarlo.”

Dice que es casi imposible conseguir mano de obra, porque sumado a la escasez de personal está el hecho de que deban pagarles seguridad social y no tienen cómo hacerlo, por lo que deben recurrir a personas muy mayores que aún trabajan como recolectores porque jamás han podido alcanzar la pensión a pesar de estar muchos años dedicados a la caficultura, a diferencia de quienes laboran en una empresa que sí cuentan con todas las garantías.

Con tristeza admite que un campesino debe trabajar de sol a sol para ganar al menos lo suficiente para sobrevivir, y que el campo es cada vez menos atractivo porque ni siquiera hay interés de las personas por comprar propiedades allí, pues solamente hacen ofertas muy bajas pero con la condición de que tengan acceso vehicular.

En referencia a la sustitución de cultivos indicó que no es algo rentable porque los precios de los alimentos siempre están determinados por los intermediarios, que son quienes realmente logran obtener un buen margen de ganancia.

“ He intentado con el plátano y el banano pero son muy vulnerables ante las plagas y su precio es muy inestable, pues un racimo hoy puede venderse en 10.000 pesos y a la semana en 3.000, por lo que es mejor dejarlo en las granjas ya que el solo hecho de llevarlo a las plazas de mercado vale 1.000 pesos.

Un vecino intentó incursionar en la siembra de aguacate pero sus fertilizantes y plaguicidas son demasiado caros porque es el cultivo de moda, entonces se necesita mucho dinero para poderlo trabajar adecuadamente. Tampoco podemos cambiarnos a la ganadería porque nuestros terrenos tiene muchas faldas y no sería fácil adaptarlo para esa actividad, además necesitaríamos disponer de una gran cantidad de reses, al menos 1.000, para que fuera rentable.”

Siga todas las emisiones a través de Facebook Live, visite nuestras redes sociales y escuche la más completa información en los 1180 AM de Caracol Radio.

Cargando