Risaralda necesita más recolectores para una cosecha cafetera clave para su recuperación
Tras el terremoto, las autoridades y gremios continúan fortaleciendo las acciones para garantizar la recolección y la seguridad en las zonas cafeteras.
Foto: Gobernación de Risaralda.
Risaralda
El departamento se prepara para una temporada que involucrará a cerca de 32.000 recolectores y 19.500 familias caficultoras, distribuidas en aproximadamente 45.000 hectáreas de producción. El impacto económico también explica la importancia de garantizar que la recolección se desarrolle con normalidad.
De acuerdo con las proyecciones presentadas por la Gobernación, la cosecha podría representar un movimiento cercano a los $700.000 millones, recursos que llegarán directamente a las familias productoras y dinamizarán diferentes sectores de los municipios cafeteros.
Ante este panorama, la Gobernación, el Comité de Cafeteros, las cooperativas, la Fuerza Pública y las administraciones municipales vienen articulando el denominado Plan Unidos por la Cosecha Cafetera, con acciones enfocadas principalmente en seguridad, movilidad y acompañamiento a productores y recolectores.
“Sabemos la importancia que hay para cuidar cada grano de café y el estar cerca de nuestros caficultores. Es importantísimo esta articulación con la asamblea, con el departamento, hemos tenido siempre una buena comunicación y sé que esto todavía hace más fuerte esa articulación gremial e institucional para blindar a nuestros caficultores y la cosecha cafetera”, expresó Juan Felipe Jaramillo Montes, director ejecutivo del Comité de Cafeteros.
Uno de los objetivos es prevenir que los problemas de seguridad puedan afectar la llegada de trabajadores a las zonas rurales o la movilización del café, pero también se tienen en cuenta las condiciones climáticas actuales, con altas temperaturas y un escenario de variabilidad asociado al fenómeno de El Niño, que representa un reto adicional para el sector agrícola.
El plan fue presentado ante la Asamblea Departamental, donde también surgieron propuestas para fortalecer el acompañamiento al sector. Entre ellas está la creación de un observatorio cafetero y la búsqueda de alternativas para atender a las familias rurales cuyas viviendas resultaron afectadas por el terremoto.
“Nos decía el Comité de Cafeteros, que, de 3.500 viviendas visitadas, hay 3.100 que están afectadas, casi el 90%. Eso quiere decir que la tendencia es a que tenemos gran parte de la infraestructura cafetera, en condiciones que muy seguramente tenemos que ayudar, así que esa es la tarea, generar recursos para que la caficultura sienta que estamos ayudando”, indicó Carlos Wilson Suárez, diputado de Risaralda.
La apuesta es que la cosecha no solo permita mantener la producción, sino que se convierta en una fuente de ingresos fundamental para las comunidades rurales y en una herramienta para acelerar la recuperación económica de Risaralda.
Así, mientras continúa la reconstrucción de las zonas afectadas por el sismo, el departamento concentra esfuerzos en proteger una de sus principales actividades productivas y garantizar las condiciones necesarias para que miles de familias puedan sacar adelante una nueva cosecha.