EE. UU. descarta participar en arreglo de helicópteros Mi-17, que volvería a entregarse a privados
A diferencia de lo ocurrido hace dos años, cuando el negocio se frustró, ese país le cierra la puerta a un acuerdo bilateral con Colombia para poner a volar 16 de estas aeronaves rusas. Por las sanciones derivadas de la guerra en Ucrania, Rusia tampoco está entre las opciones.
Imagen de un helicóptero Mi-17
Unidad Investigativa
A pesar de las buenas relaciones del presidente Abelardo de la Espriella con la administración Trump, Estados Unidos no considera viable encargarse del mantenimiento y el suministro de repuestos para los helicópteros Mi-17 del Ejército Nacional.
La Unidad Investigativa de Caracol Radio pudo establecer que, en lo que respecta a estas aeronaves rusas, está descartado el proceso conocido como LOR/LOA, mediante el cual Colombia y otras naciones pueden acceder a las Ventas Militares Extranjeras (FMS, por su sigla en inglés) de ese país.
Así mismo, el Gobierno de Estados Unidos se mantendrá al margen del proceso contractual que el Ministerio de Defensa Nacional abrió recientemente para la prestación del servicio integral de mantenimiento mayor (overhaul) de los helicópteros Mi-17 versión militar, incluidos los repuestos y demás elementos que se requieran.
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La decisión marca un cambio de postura con respecto a la que tuvo la administración de Joe Biden. En septiembre de 2024, como lo reveló Caracol Radio, el coronel Jeffrey López, entonces oficial superior de Defensa de los Estados Unidos en Colombia, indicó la viabilidad de suscribir una carta de aceptación (LOA) con el fin de que el Ejército colombiano adquiriera servicios de mantenimiento y repuestos para las aeronaves rusas.
No obstante, la Misión del Ejército estadounidense en Colombia detuvo el proceso binacional luego de ser informada verbalmente de que el Ministerio de Defensa había optado por negociar con una empresa privada. Así se lo comunicó el teniente coronel Aakar C. Brahmbhatt, jefe de esa delegación, al coronel Julián Rincón, gerente del proyecto, hoy imputado por la Fiscalía.
Ni Estados Unidos ni el Ministerio de Defensa dan razón de quién hizo ese supuesto reporte verbal. Lo cierto es que la decisión de desechar la alternativa de un negocio entre Estados desembocó en el escandaloso contrato con Vertol Systems Company, una compañía estadounidense que fue escogida a dedo a pesar de no cumplir con los requisitos, y que al final incumplió lo pactado.
La Fiscalía General de la Nación sostiene que la adjudicación del negocio, por 32,4 millones de dólares (unos 104.000 millones de pesos), fue el resultado de un “acuerdo criminal” entre empresarios y altos funcionarios del Ministerio, y ya imputó a seis personas por este caso.
La consecuencia más grave de este descalabro es que de los 25 helicópteros Mi-17 que el Ejército le compró a la Federación de Rusia entre 1996 y 2007, apenas la tercera parte (8) se encuentra en operación, de acuerdo con un análisis del Batallón de Mantenimiento de Aviación No. 3, fechado el 13 de agosto.
El mismo documento señala que actualmente la flota de Mi-17 está conformada por 20 unidades, de lo cual se infiere que cinco ya fueron dados de baja. Nueve están en tierra a la espera de un overhaul (reparación mayor), mientras que dos quedaron fuera de servicio por siniestros y uno está en proceso de baja. La falta de mantenimiento de estas aeronaves redujo sus horas voladas en 46,4% en apenas tres años.
Hoy, el país enfrenta una situación similar a la de hace dos años: por las sanciones derivadas de la invasión de Ucrania, Colombia no puede recurrir a las empresas rusas, de las que dependía en buena medida para los mantenimientos mayores de los Mi-17. Y una vez más se cerró la puerta de Estados Unidos, un socio estratégico para el sector de la defensa. Así las cosas, la responsabilidad de poner a volar estos estratégicos vehículos seguramente volverá a quedar en manos privadas.
El pasado 18 de septiembre era la fecha límite para que los interesados en el negocio, valorado en más de 408.000 millones de pesos y cuya ejecución abarcaría ocho años, presentaran la información técnica y financiera que servirá como insumo para la estructuración del futuro proceso contractual.
De los posibles candidatos, hasta ahora sólo se conoce el nombre de Kriegsgott Group S.A.S., una firma colombiana especializada en representación comercial de proveedores extranjeros de defensa, vieja conocida de Indumil.