Bogotá tendrá día especial de la oración: iniciativa pasa a sanción del alcalde Galán
Según la Secretaría de Gobierno, más del 93 % de los bogotanos se identifica como católico o cristiano.
Mateo Rivera
La ciudad dio un paso hacia el reconocimiento institucional de la libertad religiosa y de cultos con la aprobación del proyecto de acuerdo que crea el Día Distrital de la Oración. La iniciativa, presentada por el concejal Andrés Barrios, establece el 4 de julio como fecha oficial de conmemoración y busca reconocer una práctica espiritual que hace parte de la vida cotidiana de millones de bogotanos.
De acuerdo con la Encuesta de Caracterización a la Ciudadanía sobre Libertad Religiosa y de Conciencia de la Secretaría Distrital de Gobierno, realizada a 1.903 ciudadanos en las 20 localidades, el 93,3% de los encuestados manifestó pertenecer a una confesión cristiana: 78,72% se identificó como católico y 14,61% como cristiano.
De acuerdo con la iniciativa aprobada, la Secretaría de Gobierno y la Secretaría de Cultura destinarán espacios para la realización de actividades conmemorativas, de acuerdo con las competencias de cada entidad.
El reconocimiento de esta jornada no implica la adopción de una religión oficial por parte del Distrito, ni la imposición de una práctica religiosa determinada. La iniciativa se fundamenta en el respeto por la libertad religiosa y de cultos consagrada en la Constitución Política y en el carácter pluralista y laico del Estado colombiano.
“Este no es el triunfo de una iglesia ni la imposición de una creencia. Es el reconocimiento a millones de bogotanos que encuentran en la oración esperanza, consuelo y la fuerza para seguir”, manifestó Barrios.
El cabildante explicó que la elección del 4 de julio responde a que esa fue la fecha en la que se promulgó la Ley Estatutaria 133 de 1994, norma mediante la cual Colombia desarrolló el derecho de libertad religiosa y de cultos, reconocido en el Artículo 19 de la Constitución Política de Colombia.
Finalmente, Barrios reiteró que la iniciativa no pretende privilegiar una confesión religiosa sobre otra, sino reconocer el ejercicio de un derecho fundamental en el marco de un Estado pluralista.
“Ser un Estado laico no significa obligar a todos a vivir como si no tuvieran creencias. Significa que el Estado no impone una fe, pero tampoco silencia ni excluye a quienes la profesan. En medio de nuestras diferencias, todos debemos tener la libertad de practicar, profesar y expresar nuestra fe como creyentes”, concluyó el concejal Barrios.
Maria Alejandra Uribe
Periodista egresada de la Universidad del Rosario....Periodista egresada de la Universidad del Rosario. Estudiante de la especialización de Comunicación y Narrativas Digitales en el Politécnico Gran Colombiano. Trabajó en RCN Radio. Ahora en la W Radio como periodista de Alto Gobierno