Transición en Venezuela, dictadura en Nicaragua y cambios en Perú
Expertos en política internacional hablan de las claves de la transición anunciada para Venezuela, el fin de la democracia en Nicaragua y la expectativa por el nuevo gobierno de Keiko Fujimori.
Transición en Venezuela, dictadura en Nicaragua y cambios en Perú
En Hora 20 una mirada a América Latina. La transición democrática que se anuncia para Venezuela, el inicio de las negociaciones, el juicio de Nicolás Maduro y las condiciones de la transición negociada. Después, el fin de la democracia en Nicaragua y las posibles salidas ante el anuncio del fin de las elecciones para ese país. Al final, el nuevo gobierno en Perú y los retos que enfrentará Keiko Fujimori a partir del próximo martes.
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Lo que dicen los panelistas
Ronald Rodríguez, investigador del Observatorio de Venezuela de la Universidad del Rosario y profesor universitario, planteó que un tema complejo es organizar las elecciones y la dinámica del proceso; “eso implica tener un Consejo Electoral que dé garantías para elecciones democráticas. Colombia tiene rol fundamental porque el proceso debe contar con la participación de venezolanos en el exterior”. Resaltó que Donald Trump quiere y está preocupado por limitar la participación de potencias extracontinentales; “Venezuela ha sido una puerta de entrada de estas potencias y se quiere que Venezuela sea ejemplo de esa limitación”. EE. UU. quiere tener control sobre la riqueza de Venezuela porque EE. UU. ejerce tutela, control y no permitirá que otra potencia o la autonomía de los venezolanos limiten su papel sobre esa riqueza”. Remarcó que María Corina Machado hoy es el actor que tiene el respaldo de la población; “ella ganó unas elecciones primarias en 2023 que le permiten tener legitimidad del liderazgo opositor. En 2024 con Edmundo logró hacerse a la presidencia según evidencias”.
Para César Grajales, analista político, presidente de la Fundación Red Latina Network, analista en CNN, Univisión, Vix y Telemundo, el pueblo venezolano tiene un deseo de certeza, “cuál será el nuevo gobierno elegido democráticamente, si habrá elecciones y cuándo. Está también el tema de a quienes no le aparece ver a Delcy en el poder, teniendo en cuenta que su término de ser presidenta interina ya expiró”. Apuntó que tiene confianza en que los tiempos que tiene el Departamento de Estado y la estrategia del presidente Trump y Washington con relación a la transición van a beneficiar a pueblo venezolano, “La política de EE. UU. siempre ha sido igual porque, si ayuda a remover un tipo que tenía oprimido a Venezuela, es obvio que tiene intereses en que la transición no sea otra vez una tiranía”.
Manifestó que hay interés en que se dé una transición ordenada, pronto y que sea lo mejor para el futuro de Venezuela y para los intereses de EE. UU. “hay una variable extra y es el desastre del terremoto. Es tener paciencia y confianza en una proceso que viene desarrollando EE. UU. y que confío será lo mejor para Venezuela”.
Rafael Piñeros, profesor en la Universidad Externado y experto en análisis político internacional, comentó que el papel de militares es indispensable en Venezuela, “ese rol creció con Maduro, controlan varias gobernaciones al interior del país y el presupuesto. Si bien se puede asumir que hubo una falla que permitió extracción de Maduro, pues eso no quiere decir que no sean una institución influyente. En otras transiciones como la del 58 o el 2000 cuando Chávez llega al poder, uno se da cuenta que militares son importantes”. Advirtió que EE. UU. espera retener algún tipo de control y que por supuesto, tendrán que ceder el control paulatinamente, “al menos durante el gobierno Trump seguirá habiendo importante presencia”, señalando como punto alto que la extracción es un punto más y cómo se administra la transición”.
Michael Shifter, expresidente del Diálogo Interamericano, señaló que ha habido presión sobre Rubio para iniciar el proceso de transición democrática, “si bien es cierto que las conversaciones entre sectores, quien determina y define el resultado será la administración Trump; ahí está el poder. La administración quiere mostrar que está caminando un proceso de transición, pero por otro lado son cautos y por eso no marginan del todo a Machado, así no forme parte del proceso. El enfoque será sobre temas más técnicos como reconstruir la autoridad electoral”. Aclaró que no se ve mucho afán para hacer un cronograma de las elecciones, “hay que recordar como punto de partido que para Trump el éxito de su segundo mandato ha sido Venezuela, según él y si se compara con temas como Irán”.
sobre Nicaragua apuntó que en el fondo a partir del 2018 Nicaragua se convirtió en Estado policiaco, “no imaginé que vería ese nivel de represión descarada. Lo que dice Ortega es una forma de formalizar lo que existe en la práctica”.
Wilfredo Miranda, colaborador de EL PAÍS basado en Costa Rica y Premio Iberoamericano Rey de España, explicó que en Nicaragua existe dictadura de corte totalitario desde 2018 tras la represión de las manifestaciones, “Desde 2008 sufrimos fraude electoral, entonces el anuncio de Ortega en la práctica no cambia nada para nicaragüenses”. La diferencia es capital cuando Ortega hace esa declaración de intenciones que se trabaja en el parlamento. En evidencia se quita careta y no se necesita simular la validación popular a través del voto, sino que de facto lo va a eliminar”. Resaltó que con esa declaración Ortega sepulta los vestigios de democracia y sube parada a la comunidad internacional y un EE. UU. que pide procesos competitivos y auditable, “Ortega lo que hace con esto es subir la parada en negociación con EE. UU., es negociar el hecho de que vuelva a haber elecciones”.
Sandra Borda, politóloga, profesora en la Universidad de los Andes y doctora en Ciencia Política, manifestó que siempre será buena noticia que el poder de facto en Venezuela, que es el de EE. UU. continúe pensando en una transición democrática como objetivo al corto plazo, “no hay muchos incentivos para eso porque el gobierno de Delcy cumple con las expectativas e intereses de EE. UU.” Aseguró que se ha entendido que el usufructo de lo material pasa por estabilidad institucional y esa estabilidad solo va a llegar cuando haya una verdadera transición a la democracia en Venezuela, que se dará bajo el liderazgo de EE. UU., y seguramente tendrá que contar con participación de mucho actores políticos a nivel interno.
Para Farid Kahhat, académico, internacionalista, historiador y escritor peruano, Keiko Fujimori controlará la mayoría de los poderes del Estado: presidencia, Tribunal Constitucional, Fiscalía, “ella tiene una minoría para evitar una vacancia en el Senado. Podría obtener con alianzas mayoría y controlar la cámara con poderes fundamentales. Fujimori recibe un país con cuentas fiscales con un déficit por encima de lo establecido en años previos, va a tener que afrontar un fenómeno de El Niño, pero en todo caso no va a tener problemas serios de captura del Ejecutivo por parte del Congreso”.