Política

Presidencia de Senado: el puesto del fuego amigo en partidos afines al nuevo gobierno y opositores

La dirección de la nueva mesa directiva que definirá qué proyectos se discuten o no en la cámara alta durante el primer año muestra las fisuras entre la coalición del nuevo gobierno.

Imagen de referencia. Congreso: Colprensa / Gustavo Petro y Abelardo de la Espriella: Getty Images.

Este 20 de julio empieza una nueva legislatura en el Congreso de la República donde, entre la Cámara de Representantes y el Senado, se renovará cerca del 60% de las curules. Sin embargo, estos aires nuevos no significan que las diferencias entre los partidos, sobre quiénes ocupan puestos claves dentro del legislativo, desaparecerán.

Al igual que en todas las legislaturas, se tienen que definir las mesas directivas de ambas cámaras, siendo la posición del presidente la más apetecida, ya que de esta investidura depende qué proyectos tienen mayor prioridad, cómo se programarán los debates y cómo se tramitarían los actos legislativos, además de las reformas prometidas en campaña.

Como es normal, esta dignidad se la juegan los partidos que se declaran a favor del gobierno entrante, pero tienen mayor relevancia los movimientos que concentraron un mayor número de votos y, por ende, de escaños. Sin embargo, esta posición tan apetecida ha sido altamente discutida entre aquellos que apoyaron al electo presidente Abelardo De la Espriella desde el principio y quienes llegaron después de la segunda vuelta presidencial.

La puja por la posibilidad de que la presidencia del Senado sea para Honorio Henriquez (Centro Democrático) o Alfredo Deluque (Partido de la U) se ha hecho cada vez más evidente, presentando incluso fuego amigo entre los simpatizantes de De la Espriella.

Por un lado, la bancada del Centro Democrático, la segunda más grande en ambas cámaras, pide que su congresista sea el elegido como presidente del Senado para este primer año legislativo, mientras que los más fieles al presidente electo se oponen a esta opción, mostrando a Deluque como el favorito, ya que apoyó a Abelardo de la Espriella desde el inicio.

Esta discusión entre aquellos que se han proclamado como aliados del nuevo gobierno ha hecho que figuras como el expresidente Álvaro Uribe salga a pronunciarse en protesta al mandatario electo, lo que muestra que entre aliados puede haber fracturas.

Pero la situación no solo se ha quedado en los partidos a favor del gobierno entrante, este conflicto ha traspasado incluso a la proclamada oposición. El caso que ha sido más relevante es el del senador de la Alianza Verde, JP Hernández, quien por medio de sus redes sociales dio su apoyo al candidato del Centro Democrático, Honorio Henriquez.

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