Antonella Gularte, creadora digital: los tres errores que construyeron su forma de trabajar
Los primeros tropiezos no la frenaron. La obligaron a entender qué estaba haciendo mal, y eso, dice Antonella Gularte, creadora digital argentina, terminó siendo la base de todo lo que vino después
Antonella Gularte, creadora digital: los tres errores que construyeron su forma de trabajar
El primero
Creyó que con buena información alcanzaba. Que si una mujer entendía bien la estrategia, si tenía el método claro, si sabía qué pasos seguir, el resto se daba solo. No se daba solo. Anto lo vio rápido, aunque no tan rápido como hubiera querido.
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Sin trabajo interno, la mejor estrategia se cae. Lo aprendió en carne propia antes de poder explicárselo a alguien más. Una mujer puede tener toda la información del mundo y seguir saboteando lo que construye si por dentro sigue operando desde el miedo, desde la creencia de que no merece lo que está pidiendo, desde la urgencia de sobrevivir antes que de decidir. Eso no lo resuelve ningún módulo de ventas. Y entenderlo cambió completamente cómo Antonella Gularte ordenó su trabajo desde entonces.
El segundo
Quiso hacerlo todo sola. No por desconfianza, sino porque así empiezan casi todos los proyectos: uno adentro, con una idea, sin saber bien a quién sumar ni en qué momento. El costo de esa lógica es predecible y sin embargo siempre sorprende: un proyecto que quiere cuidar a las personas necesita estructura, no heroísmo.
La soledad no es un mérito. Es, en muchos casos, el techo más bajo que uno mismo se pone. Anto tardó en entenderlo porque al principio la soledad se parece mucho a la autonomía, y esa confusión es cara. Cada decisión tomada sin nadie que la contraste, cada error que se repite porque no hay quien lo señale antes, cada agotamiento que se normaliza porque no hay con quién compararlo. El Global Entrepreneurship Monitor 2025 documenta que la mayoría de los emprendimientos en América Latina nacen como negocios unipersonales sin intención de sumar equipo, y que esa decisión, o más bien esa ausencia de decisión, es uno de los factores que más limita el crecimiento sostenido.
El tercero
Medía todo en plata. Si los números subían, iba bien. Si no subían, algo estaba mal. Esa lógica tiene sentido hasta que deja de tenerlo, que suele ser más rápido de lo que uno espera. “Cuando empecé a medir libertad, autonomía, decisiones propias, todo cambió”, dice Antonella Gularte. No porque el dinero dejara de importar. Sino porque empezó a ser consecuencia de algo más sólido en lugar de ser el único indicador de que las cosas iban en la dirección correcta.
Esos tres errores no son anécdotas. Son, hoy, el centro desde donde trabaja. La razón por la que pone el trabajo interno antes que la estrategia. La razón por la que construyó equipo en lugar de sostener todo sola. La razón por la que mide el progreso de otra manera.
“El primero fue creer que con buena información alcanzaba. El segundo fue querer hacerlo todo sola. El tercero fue medir todo en plata. Esos tres errores son hoy los tres pilares de cómo está construido todo”, dice Antonella Gularte.
No lo dice con orgullo de manual. Lo dice como quien encontró, de la peor manera posible, exactamente lo que necesitaba encontrar.

Erix Montoya Bustos
Cubre la información de Cartagena desde 2000. Se incorporó a Caracol Radio en 2011 y previamente trabajó...




