El Futuro de la Colombia Agraria

Colombia fortalece sus cadenas agrícolas para responder a las exigencias ambientales de los mercados

El proyecto Innovación en Cadenas Agrícolas Sostenibles (INCAS Global+) fortaleció a más de 10.000 unidades productivas en 19 departamentos del país y dejó capacidades instaladas para impulsar la sostenibilidad de las cadenas de café, cacao, caucho natural, palma de aceite y banano.

INCAS Global+ fomentó durante seis años la productividad sostenible del campo colombiano | Foto: Sara Alejandra Medellin

Representantes del Gobierno nacional, la Embajada de Alemania, gremios, productores, empresas, la academia y organizaciones vinculadas a esas cinco cadenas agrícolas participaron en el encuentro de cierre del proyecto en Bogotá, en el que se presentaron los principales resultados, historias de transformación y aprendizajes tras casi seis años de implementación. También se habló sobre los retos que enfrenta el país para consolidar cadenas de suministro sostenibles y competitivas.

La iniciativa hace parte del programa global AgriChains, implementado por la Cooperación Alemana para el Desarrollo (GIZ) con financiación del Ministerio Federal de Cooperación Económica y Desarrollo de Alemania (BMZ).

La misma se desarrolla en más de 40 países del mundo con el propósito de fortalecer cadenas agrícolas sostenibles, promover la conservación de los recursos naturales y facilitar el acceso a mercados internacionales, cada vez más exigentes en materia ambiental y social.

“Es un proyecto global, pensado y formulado desde Alemania para garantizar estándares de sostenibilidad y competitividad a nivel internacional”, explicó David Mosso, co-coordinador de INCAS Global+. Según él, la apuesta consiste en integrar la protección ambiental con la producción sostenible y en fortalecer la articulación entre todos los actores que hacen parte de las cadenas agrícolas.

Durante su implementación, el proyecto impactó más de 10.000 unidades productivas en 19 departamentos, mejoró las condiciones laborales de 13.000 personas y promovió procesos de producción sostenible en 67.000 hectáreas, además de contribuir a la conservación de cerca de 32.000 hectáreas de bosque.

Según los resultados presentados durante el evento, las fincas participantes registraron incrementos de productividad superiores al 35 %, impulsados por la adopción de mejores prácticas agrícolas, el uso de bioinsumos y procesos de diversificación que fortalecieron su capacidad de adaptación frente al cambio climático y la volatilidad de los mercados.

Articulación para acceder a los mercados internacionales

“La conversación entre actores públicos y privados, organizaciones implementadoras y productores permitió entender las necesidades del territorio y conquistar nuevos mercados a partir de la sostenibilidad y la competitividad”, afirmó Mosso, refiriéndose al valor de esa respuesta conjunta a las nuevas exigencias comerciales de Europa.

Es que, el proyecto se desarrolló en medio de nuevas regulaciones internacionales relacionadas con la debida diligencia empresarial, la trazabilidad y la comercialización de productos libres de deforestación en la Unión Europea.

Para Ángela Guevara, contratista de Asuntos Internacionales del Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural, la cooperación alemana ha sido una aliada estratégica en el fortalecimiento de la capacidad del sector agropecuario colombiano frente a esos desafíos regulatorios, y otros como los derechos humanos y la formalidad laboral.

“Todo esto representa un desafío para el país, pero también una oportunidad para hacer más competitiva la producción colombiana”, insistió la funcionaria, advirtiendo que ya es posible comprender esas exigencias y traducirlas en acciones concretas dentro de los territorios.

Cinco cadenas tras un mismo objetivo

Un cacaotal cultivado bajo sistemas agroforestales captura carbono, protege los corredores biológicos y su biodiversidad | Foto: GIZ / Renato Barros

En la cadena del café, por ejemplo, se promovió el relevo generacional mediante la formación de jóvenes caficultores y el lanzamiento de una línea comercial desarrollada por esta nueva generación de productores. En cacao se implementaron paneles sensoriales y laboratorios móviles para evaluar la calidad del grano bajo estándares internacionales y se fortaleció la Mesa Nacional de Trazabilidad de Cacao.

En caucho natural, el resguardo indígena Páez de Nasa Kiwe, de Puerto Rico, Caquetá, obtuvo la certificación FSC en manejo forestal sostenible, convirtiéndose en la primera comunidad indígena del mundo en alcanzar este reconocimiento para dicha actividad. Paralelamente, personas víctimas del conflicto armado encontraron allí una alternativa de inserción en economías legales.

En palma de aceite se apoyó la formalización laboral, la implementación de la primera estrategia sectorial de equidad de género y el fortalecimiento de herramientas de monitoreo satelital para avanzar en los compromisos de cero deforestación. Finalmente, el proyecto impulsó corredores biológicos para el banano en Urabá y Magdalena, que contribuyen a mejorar el hábitat de 21 especies amenazadas e integran conservación de biodiversidad con producción agrícola.

El legado del proyecto

INCAS Global + reconoció a los proyectos productivos mas innovadores y sostenibles involucrados en el desarrollo de la iniciativa. | Foto: Sara Alejandra Medellin

Durante la jornada, los participantes coincidieron en que el principal legado de INCAS Global+ está en las capacidades instaladas en los territorios, las alianzas construidas entre los diferentes actores de las cadenas agrícolas y la incorporación de prácticas sostenibles que continuarán implementándose una vez finalice la cooperación internacional.

Para Guevara, “el proyecto ha tenido un impacto importante en materia de conservación ambiental. Hoy es evidente la importancia de que el sector agropecuario y el sector ambiental trabajen de manera conjunta, porque es una condición necesaria para garantizar la sostenibilidad de la producción agrícola a largo plazo”.

El encuentro concluyó con diferentes paneles en los que participaron representantes de los gremios de las cinco cadenas priorizadas para analizar los desafíos de la sostenibilidad agrícola en Colombia. Además, se otorgó un reconocimiento a iniciativas y actores destacados por su aporte al fortalecimiento de las cadenas agrícolas sostenibles y a la consolidación de buenas prácticas en los territorios.

Sara Medellín

Periodista de Prisa Inspira. Encontró en el periodismo...