Barranquilla

Alerta de EE. UU. por inseguridad en el Atlántico preocupa a alcaldes y gremios

En la alerta se menciona a Malambo, Baranoa, Sabanalarga, Polonuevo, Santo Tomás, Palmar de Varela, Galapa, Puerto Colombia y Sabanagrande.

La Embajada estadounidense advirtió del repunte en delincuencia, violencia, extorsión y asesinatos en 9 municipios de Atlántico. (Foto: Caracol Radio / Getty)

La decisión del Gobierno de Estados Unidos de recomendar a sus ciudadanos no viajar a nueve municipios del Atlántico por razones de seguridad provocó reacciones entre alcaldes y representantes de los gremios económicos, quienes defendieron las acciones que se adelantan para combatir la criminalidad y advirtieron sobre los efectos que la medida podría tener en la imagen del departamento.

La alerta fue emitida por la Oficina de Asuntos Consulares del Departamento de Estado y cobija a los municipios de Malambo, Baranoa, Sabanalarga, Polonuevo, Santo Tomás, Palmar de Varela, Galapa, Puerto Colombia y Sabanagrande. Según las autoridades estadounidenses, la recomendación responde al incremento de hechos asociados con extorsiones, homicidios y disputas entre estructuras criminales.

Más información

Uno de los primeros en pronunciarse fue el alcalde de Polonuevo, Óscar Ávilez, quien reconoció que el municipio enfrenta desafíos en materia de seguridad, pero aseguró que las autoridades mantienen una ofensiva permanente contra las organizaciones delincuenciales.

El llamado al Gobierno de los Estados Unidos es también a que nos siga apoyando. Históricamente ha brindado herramientas para combatir la delincuencia y esperamos que ese respaldo continúe. A los inversionistas les decimos que estamos utilizando todos los mecanismos institucionales para enfrentar a estos grupos. Solo en Polonuevo se han realizado cerca de ocho capturas de personas vinculadas a estas bandas”, afirmó.

En la misma línea se pronunció el alcalde de Baranoa, Edinson Palma, quien anunció gestiones ante la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara de Representantes y la Oficina de Asuntos Internacionales de la Gobernación del Atlántico para exponer ante la Embajada de Estados Unidos el contexto de seguridad de los municipios incluidos en la alerta.

El mandatario sostuvo que la situación no debe derivar en una estigmatización de los territorios afectados.

“No podemos permitir que la violencia selectiva entre bandas organizadas se presente como si fuera la realidad cotidiana de nuestros municipios. Baranoa no registra víctimas extranjeras por delitos de alto impacto”, señaló.

Palma también aprovechó para enviar un mensaje de confianza a los visitantes nacionales y extranjeros, especialmente de cara a la realización de la edición número 34 del Festival del Pastel, que se llevará a cabo del 26 al 29 de junio en el corregimiento de Pital de Megua.

Afectaría al sector del turismo

La preocupación por las consecuencias de la advertencia también llegó al sector del turismo. Mario Muvdi, presidente de la Junta Directiva de Cotelco Atlántico, advirtió que este tipo de alertas pueden afectar los esfuerzos realizados para posicionar al departamento como un destino atractivo para el turismo.

“La imagen del Atlántico se puede ver afectada por este tipo de decisiones, justo cuando se viene trabajando para consolidar al turismo como una fuente de ingresos, empleo y desarrollo para la región”, manifestó.

Por su parte, el presidente del Comité Intergremial del Atlántico, Efraín Cepeda Tarud, calificó la situación como preocupante y la relacionó con el fortalecimiento de las estructuras criminales en distintas regiones del país.

“Esto obedece al crecimiento de las bandas criminales y es consecuencia de políticas que, en nuestra opinión, han terminado favoreciendo a estos grupos mientras afectan las libertades de ciudadanos, comerciantes y empresarios”, afirmó.

La advertencia del Departamento de Estado también incluyó medidas para su propio personal. Como acción preventiva, el Gobierno estadounidense informó que algunos de sus funcionarios fueron retirados temporalmente de las zonas señaladas en la alerta.

Mientras las autoridades locales insisten en que los hechos de violencia responden principalmente a disputas entre organizaciones criminales, alcaldes y gremios coinciden en que el principal desafío ahora será evitar que la advertencia afecte la confianza de turistas e inversionistas en el Atlántico.