Aida Quilcué, la lideresa Nasa que busca hacer historia como posible vicepresidenta de Colombia
Su liderazgo se consolidó en el movimiento indígena colombiano a través del Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC), organización desde la que impulsó movilizaciones y procesos de defensa territorial.
Aída Quilcué. (Colprensa-Mariano Vimos) / Mariano Vimos
La senadora caucana Aida Quilcué ha construido su trayectoria entre la defensa de los pueblos indígenas, la protección de los derechos humanos y la búsqueda de la paz. Hoy tiene la posibilidad de convertirse en la primera mujer indígena en llegar a la Vicepresidencia de la República.
Aída Quilcué podría marcar un hito en la historia política de Colombia. La lideresa indígena del pueblo nasa llega al escenario electoral nacional con la posibilidad de convertirse en la primera mujer indígena en ocupar la vicepresidencia de la República.
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Nació el 2 de febrero de 1973 en el municipio de Páez, Cauca, Quilcué creció en una de las regiones más afectadas por el conflicto armado y la violencia. Desde temprana edad se vinculó a procesos organizativos y comunitarios en defensa de los derechos de los pueblos indígenas.
Su liderazgo se consolidó en el movimiento indígena colombiano a través del Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC), organización desde la que impulsó movilizaciones, procesos de defensa territorial y reivindicaciones sociales para las comunidades ancestrales.
Posteriormente, participó en escenarios nacionales dentro de la Organización Nacional Indígena de Colombia (ONIC), convirtiéndose en una de las principales voceras de las mingas indígenas que durante años reclamaron garantías para los pueblos originarios.
“Los pueblos indígenas hemos defendido la vida, el territorio y la paz en medio de la guerra”, ha expresado Quilcué en diferentes espacios públicos.
Uno de los episodios más difíciles de su vida ocurrió en 2008, cuando su esposo, Edwin Legarda, fue asesinado en un hecho en el que estuvieron involucrados integrantes del Ejército Nacional. El Estado colombiano reconoció posteriormente su responsabilidad en el caso, convirtiendo este episodio en uno de los más emblemáticos para las organizaciones defensoras de derechos humanos.
Lejos de apartarse de la vida pública, Quilcué fortaleció su liderazgo y continuó impulsando iniciativas de defensa de las comunidades indígenas y de las víctimas del conflicto armado.
Su participación también fue relevante durante los diálogos de paz entre el Gobierno colombiano y las extintas FARC en La Habana. Allí promovió la inclusión del Capítulo Étnico dentro del Acuerdo de Paz, considerado una de las principales garantías para la protección de los derechos de los pueblos indígenas y afrodescendientes.
“Sin los pueblos étnicos no puede existir una paz completa y duradera”, ha señalado la lideresa indígena al referirse a la implementación del acuerdo.
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En 2022 llegó al Senado de la República por la circunscripción especial indígena con el aval del Movimiento Alternativo Indígena y Social (MAIS). Desde el Congreso ha centrado su trabajo en temas relacionados con derechos humanos, defensa del territorio, construcción de paz y protección de las comunidades étnicas.
Su trayectoria recibió un nuevo reconocimiento cuando fue elegida presidenta de la Comisión Legal de Paz y Posconflicto del Senado. Además, recibió el Premio Nacional a la Defensa de los Derechos Humanos por su trabajo en favor de los derechos colectivos y los territorios ancestrales.
De esta manera, Aída Quilcué se consolida como una de las figuras más representativas del movimiento indígena colombiano y una de las líderes sociales con mayor reconocimiento nacional. Su eventual llegada a la Vicepresidencia representaría un hecho sin precedentes para la participación política de los pueblos indígenas en Colombia.