Álvaro Pacheco confesó atrocidades ante la JEP y se fue a hacer campaña por su esposa en Caquetá
Caracol Radio revela la declaración del exgobernador ante la JEP, en la que aceptó que recibió dinero y cogobernó con los paramilitares. El Partido Liberal decidió no tomar ninguna acción contra su esposa, Gilma Díaz
Álvaro Pacheco confesó atrocidades ante la JEP y se fue a hacer campaña por su esposa en Caquetá
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La confesión del exgobernador Álvaro Pacheco ante la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) retrata con crudeza la forma en que los grupos paramilitares penetraron las instituciones en Caquetá, una de las regiones más golpeadas por el conflicto armado en Colombia.
En sus declaraciones reservadas, conocidas por la Unidad Investigativa de Caracol Radio, el exmandatario admitió que pactó con las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), recibió financiación para campañas electorales y permitió que los paramilitares actuaran con libertad mientras él ascendía en su carrera política.
Pacheco fue alcalde de Florencia entre 2001 y 2003, representante a la Cámara del 2008 al 2014, y gobernador de Caquetá entre 2016 y 2019, cuando fue condenado por la Corte Suprema de Justicia a siete años y cinco meses de prisión por parapolítica. Tras someterse a la JEP ese mismo año, obtuvo la libertad condicional en 2024.
En su comparecencia ante la justicia transicional, el exgobernador reconoció que sostuvo acuerdos políticos y económicos con estructuras paramilitares ligadas primero a Carlos Castaño y luego a Carlos Mario Jiménez, alias Macaco. Según su relato, las AUC financiaron sus campañas y respaldaron electoralmente a sus candidatos en distintos municipios del departamento.
“Pedíamos financiación para campañas futuras, que apoyaran a los candidatos nuestros y permisos para hacer campaña donde hubiera presencia de este grupo paramilitar. También, que hablaran con los líderes comunales para que nos apoyaran y que no permitieran el ingreso de otras campañas”, declaró.
El verdugo de Florencia era su propio alcalde
Como contraprestación, Pacheco prácticamente cogobernó con las autodefensas, a las que les dio carta blanca para operar en Florencia. Ante la JEP admitió que permitió el asesinato de civiles que eran señalados de ser consumidores de droga y que conocía las casas usadas por los cabecillas, a donde citaban a los comerciantes para cobrarles la extorsión de la semana.
El exmandatario reconoció que entregó ayudas logísticas y económicas a las AUC, incluidos vehículos, medicamentos y uniformes deportivos para celebrar actividades con la población civil. También aceptó que compartía información con los paramilitares y que, en lugar de combatirlos, les pedía moderar algunas prácticas violentas. “Les exigíamos parar los homicidios dentro del perímetro urbano y no exagerar con la extorsión”, recordó. Al final dejó a la población a su suerte, porque pudo hacer muy poco para controlar a los delincuentes a los que les vendió el alma.
Pacheco también contó que sus contactos iniciales con las autodefensas fueron directamente con jefes como alias José María y alias Paquita. Debido a las amenazas de las Farc y a la presencia de los escoltas que le asignaron, habría designado como enlace a su secretario de Gobierno, Néstor Osvaldo Martínez, ya fallecido. De acuerdo con su relato, el secretario del Concejo entregaba a los paramilitares la información de todos los contratistas del municipio para que los extorsionaran.
El excongresista fue tan funcional a los intereses paramilitares que llegó al punto de poner en contacto al Gaula del Ejército con los jefes de las autodefensas para que colaboraran, les permitió ajusticiar a pobladores señalados de robo y hasta intercedió por ellos para proteger sus actividades de narcotráfico.
Pacheco le relató a la JEP una supuesta reunión con el coronel Ramiro Orlando Tobón, entonces comandante de la Policía Antinarcóticos en Caquetá, quien habría pasado de perseguidor a cómplice de los ‘paras’.
Según su testimonio, toda la institucionalidad del Caquetá estuvo al servicio de las AUC. El confeso parapolítico le entregó a la JEP un listado con los nombres de tres gobernadores (todos muertos) y 16 alcaldes del departamento que habrían colaborado con las AUC.
Sin resolverse aún su situación jurídica, el procesado hace proselitismo abiertamente en favor de su esposa
Aun cuando goza de libertad condicional, la situación jurídica de Álvaro Pacheco no está resuelta, pues no completó la condena que la Corte Suprema le impuso en 2019 (siete años y medio). A pesar de que fue admitido en la JEP y le concedió la libertad condicional, su proceso sigue abierto porque no ha concluido su fase reparativa en favor de las víctimas. Tampoco pagó su pena completa.
A pesar de esto, el exgobernador y confeso aliado de los paramilitares está haciendo política abiertamente en el Caquetá en favor de su esposa: la representante Gilma Díaz Arias. En las más recientes elecciones apareció en fotos y videos invitando a votar por ella.
En la foto: la representante Gilma Díaz y su esposo Álvaro Pacheco
Incluso, la congresista del Partido Liberal lleva al parapolítico a entrevistas para que hablen conjuntamente de sus gestiones para el Caquetá y lo presenta como su “asesor” gratuito en medio de risas. Así ocurrió con el medio local Enfoque Caquetá antes de las elecciones del 8 de marzo.
Video cortesía Enfoque Caquetá
Esta Unidad Investigativa contactó al Partido Liberal para conocer si tomará alguna acción disciplinaria desde su Comité de Ética frente a las actuaciones de la representante Díaz recibiendo públicamente apoyo de un condenado y procesado por parapolítica. Consideraron que no hay mérito para indagar.
“Las responsabilidades penales son personales y no familiares. Álvaro Pacheco fue condenado y ya le pagó a la sociedad con cárcel el hecho por el que fue condenado. Cada uno está en su vida personal así sean esposos“, respondió Rodrigo Llano, veedor nacional del Partido Liberal.
Por su parte, la Comisión Legal de Ética de la Cámara de Representantes respondió que no considera que la actuación de la congresista represente un comportamiento indecoroso, irregular o inmoral y agregó que hasta el momento no se ha tomado determinación alguna en su contra. La fiesta de la democracia continuará.
Desde sus inicios como funcionario, Álvaro Pacheco favoreció a las AUC
La relación de Álvaro Pacheco con los grupos paramilitares se remonta a su periodo como secretario de Tránsito de Florencia y secretario de Tránsito departamental antes de llegar a la alcaldía.
“Con identidades falsas también autorice trámites de vehículos que eran hurtados por las Autodefensas (sin necesidad que fueran las personas), sin el lleno de requisitos, dándole el tinte de legalidad, que necesitaban las autodefensas. En algunas oportunidades ordené la desaparición de carpetas para borrar el historial de dichos vehículos y así evitar contratiempos para los integrantes de la estructura ilegal” confesó.
Con crudeza relató que adhirió al proyecto de colaboración con las AUC y desde allí les ayudó a registrar las motos que eran robadas o producto de la extorsión a los comerciantes. Además, les legalizó carros que habían hurtado y hasta les ayudó a desaparecer multas y retirar los vehículos de los patios. Es decir, Álvaro Pacheco les prestaba el servicio completo.