Eutanasia en Colombia ya no será solo para enfermedades terminales: nuevos cambios de MinSalud
El Ministerio de Salud expidió la Resolución 813 de 2026 y cambió el acceso a la eutanasia en Colombia

El docente Nelson Fernando Lozano Santana, de 51 años, recibirá hoy la eutanasia tras cumplir los protocolos legales y médicos. Foto referencia. / rawpixel.com / Chanikarn Thongsu

El anuncio del Ministerio de Salud cambió las reglas de acceso a la eutanasia en el país. Con la Resolución 813 de 2026, la cartera actualizó la regulación del derecho a morir dignamente y eliminó una de las principales barreras: ya no será obligatorio estar en fase terminal para solicitar el procedimiento.
Desde ahora, también podrán acceder personas con sufrimiento intenso causado por una enfermedad grave e incurable o una condición de salud extrema, incluso si no están en los últimos meses de vida. La medida responde a fallos de la Corte Constitucional que exigían facilitar el acceso y garantizar este derecho sin trabas.
Más que eutanasia: un enfoque integral
La nueva norma no se limita al procedimiento eutanásico. Plantea el derecho a morir dignamente como un proceso más amplio, con varias opciones para el paciente.
Puesto que, se incluyen los cuidados paliativos, enfocados en aliviar el dolor y mejorar la calidad de vida, y la adecuación de los esfuerzos terapéuticos, que permite suspender tratamientos que solo prolongan el sufrimiento.
Estas alternativas no son excluyentes. Cada persona puede elegir, según su situación y sus valores, cómo quiere afrontar el final de su vida. Incluso, la resolución deja claro que no es obligatorio agotar todos los tratamientos médicos para acceder a la eutanasia.
Autonomía y consentimiento
Uno de los cambios más importantes está en cómo se toma la decisión. La resolución refuerza que todo debe basarse en la voluntad del paciente, que debe ser libre, informada y sin presiones.
También se regulan casos complejos. Por ejemplo, cuando una persona no puede expresar su decisión, se podrá acudir al consentimiento sustituto o a mecanismos para interpretar su voluntad, siempre con base en manifestaciones previas verificables.
Eso sí, la norma es clara: nadie puede decidir por el paciente sin sustento real de su voluntad.
Además, se actualiza el papel de los comités médicos. Los comités de eutanasia deberán verificar cada caso, mientras que los de ética hospitalaria acompañarán decisiones difíciles dentro del sistema de salud.
En pocas palabras, la Resolución 813 de 2026 marca un cambio de fondo. Amplía el acceso, elimina barreras y pone la autonomía del paciente en el centro del derecho a morir dignamente en Colombia.




