Economía

Colombia se juega su futuro digital: la brecha ya no es internet, es de uso, talento y oportunidades

CINTEL advierte que el país avanza en conectividad, pero sigue atrasado en capacitación y apropiación tecnológica, lo que podría profundizar la desigualdad.

Colombia entró en una nueva fase de su transformación digital, pero también en un punto crítico. El problema ya no es únicamente llevar internet a más regiones, sino qué se hace con esa conectividad.

Así lo advirtió el director ejecutivo de CINTEL, Manuel Martínez Niño, quien dió una alerta en entrevista con Caracol Radio indicando que, “el país se está jugando su futuro digital” al señalar que la inclusión digital se ha convertido en una condición clave para el desarrollo económico y social.

Durante años, el debate se centró en la conectividad. Hoy, el foco cambió. Según el Centro de Investigación y Desarrollo en Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (CINTEL), el país enfrenta una “brecha invisible”: millones de personas tienen acceso a internet, pero no cuentan con las habilidades ni el conocimiento suficiente para usarlo de forma productiva.

Explicó que Colombia ha avanzado en infraestructura y acceso, pero persisten brechas profundas en el uso de la tecnología, la formación de talento y la capacidad de aprovechar estas herramientas para generar productividad.

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Esto es especialmente evidente en regiones apartadas y sectores como el agro, donde la tecnología podría transformar la productividad, pero sigue sin integrarse plenamente a las dinámicas económicas.

A esto se suma una realidad estructural, el costo del acceso sigue siendo alto para muchos colombianos y la falta de educación digital limita su aprovechamiento.

Un país que consume tecnología, pero no la produce

Otro de los puntos críticos que indicó en conversación con este medio el director de CINTEL, Manuel Martínez, es la dependencia tecnológica. Colombia continúa siendo un consumidor de soluciones digitales desarrolladas en otros países, sin lograr dar el salto hacia la innovación y producción propia.

Para CINTEL, el reto no es menor: se trata de migrar hacia un modelo en el que el país no solo use tecnología, sino que la desarrolle, la adapte y eventualmente la exporte.

Esto implica fortalecer el ecosistema de innovación, la formación de talento y la articulación entre Estado, empresa y academia.

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¿La tecnología también puede ampliar la desigualdad?

Lejos de ser una solución automática, la tecnología puede profundizar las brechas sociales si no se implementa con enfoque de inclusión.

“Así como las TIC disminuyen brechas, también las crean”, advirtió Martínez, al explicar que quienes no acceden o no saben usar estas herramientas quedan cada vez más rezagados.

El riesgo, según el sector, es que el país termine dividido entre quienes logran integrarse a la economía digital y quienes quedan por fuera de ella.

En ese orden resalta la importancia de ANDICOM, el principal encuentro de tecnología, negocios y telecomunicaciones del país, que este año contará con la participación de 27 países de la Unión Europea.

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La presencia del bloque europeo es vista como una oportunidad para fortalecer alianzas, atraer inversión y avanzar en transferencia de conocimiento en áreas como inteligencia artificial, innovación y transformación digital.

Sin embargo, el mensaje desde el sector es claro. Estas oportunidades solo tendrán impacto si el país logra cerrar sus brechas internas.

Concluye en insistir que, cerrar la brecha digital no depende solo de más infraestructura, sino de una acción articulada entre Gobierno, regiones, empresas, academia y ciudadanos para impulsar la educación, el acceso y el uso real de la tecnología. “La inclusión digital es la mejor manera de lograr la inclusión social”, sumó el director de CINTEL, al insistir en que sin ese esfuerzo conjunto Colombia corre el riesgo de quedarse atrás en la economía digital y profundizar las desigualdades.