Economía

ANDI defiende arancel del 35% al acero y responde a críticas del sector constructor

La ANDI respaldó el decreto que impone aranceles del 35% al acero y defendió la medida frente a las críticas de Camacol, al asegurar que busca frenar prácticas desleales internacionales y proteger el empleo en la industria nacional.

La Asociación Nacional de Empresarios de Colombia (ANDI) salió en defensa del Decreto 0264 de 2026, con el que el Gobierno estableció aranceles temporales a varios productos de hierro y acero.

El gremio aseguró que esta decisión es clave para equilibrar las condiciones de competencia frente a lo que considera distorsiones en el mercado internacional.

Según explicó la ANDI, el problema de fondo es que en el mundo hay una sobreproducción de acero. Es decir, se fabrica más de lo que realmente se necesita.

Esto ha llevado a que algunos países exporten sus excedentes a precios muy bajos, incluso por debajo de sus costos de producción, una práctica conocida como dumping. En otras palabras, esto significa vender más barato de lo normal para ganar mercado, afectando a los productores locales.

Más información

Teniendo ello en cuenta, el arancel del 35% busca encarecer esas importaciones y nivelar el terreno de juego para la industria colombiana. La medida será temporal, ya que se estableció por un año y aplica a 14 subpartidas del sector siderúrgico y metalmecánico, es decir, a distintos tipos de productos derivados del acero que se utilizan en múltiples industrias, incluida la construcción, como las barras, tubería y alambres, entre otros.

Durante la etapa de comentarios al decreto, se recibieron 105 cartas de apoyo provenientes de 12 departamentos y Bogotá, firmadas por 63 entidades vinculadas a esta cadena productiva.

Según la ANDI, detrás de este sector hay cerca de 50.000 familias que dependen directamente de la actividad siderúrgica.

El presidente del gremio, Bruce Mac Master, calificó la medida como “un apoyo fundamental” para enfrentar prácticas de competencia desleal. Aseguró que, sin este tipo de herramientas, la industria nacional no tendría cómo responder a la entrada masiva de productos importados en condiciones que no respetan las reglas del comercio internacional.

Para sustentar su postura, la ANDI también citó cifras globales, donde de acuerdo con datos de la Organización Mundial del Comercio (OMC) y de la Asociación Latinoamericana del Acero (ALACERO), entre 2010 y 2023 se han aplicado más de 700 medidas de defensa comercial en el mundo sobre productos siderúrgicos.

Esto incluye acciones contra el dumping, subsidios indebidos y otras prácticas que distorsionan los mercados. Entonces, según el gremio, Colombia no sería una excepción, sino parte de una tendencia internacional.

Asimismo, la entidad añadió que estas medidas no solo buscan proteger la producción local, sino también garantizar un abastecimiento confiable de acero para sectores que lo necesitan, como la construcción, la industria manufacturera y la infraestructura.

Además, resaltó que la industria nacional ha trabajado durante años en mejorar la calidad de sus productos y fortalecer sus procesos, incluyendo iniciativas de economía circular.

La postura de Camacol

La defensa de la ANDI se da en medio de una controversia con Camacol, el gremio de los constructores, que ha advertido que estos aranceles podrían tener efectos negativos en el acceso a la vivienda.

Según Camacol, el encarecimiento del acero y otros insumos se traduciría en mayores costos de construcción, lo que terminaría elevando el precio final de las viviendas.

Le puede interesar: Gobierno expide decreto para garantizar pensión, salud y Arl a recicladores sin cambiar su trabajo

Este choque de posturas refleja un dilema económico en el que se pone en la mesa: proteger la producción nacional o mantener bajos los costos para otros sectores.

Por un lado, la industria siderúrgica busca sobrevivir en un mercado global altamente competitivo; por el otro, el sector constructor necesita insumos a precios accesibles para no trasladar costos a los compradores.