OPEP+ aumenta producción de petróleo ante riesgo por guerra con Irán
El bloque liderado por Arabia Saudita y Rusia elevará en 206.000 barriles diarios su oferta en abril, en medio de la crisis por el conflicto con Irán.
La OPEP espera que este año se recupere la demanda de petroleo a medida que regresa la normalidad tras la pandemia.(Getty Images)
La alianza OPEP+ acordó este domingo un incremento de 206.000 barriles diarios en su producción de petróleo a partir de abril, una cifra superior a la prevista por el mercado y que llega en plena escalada bélica en Irán, con efectos directos sobre el transporte mundial de crudo.
En la reunión participaron cinco miembros de la Organización de Países Exportadores de Petróleo —Arabia Saudita, Irak, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait y Argelia— junto a tres países aliados: Rusia, Kazajistán y Omán.
Según el comunicado oficial, los ocho países “acordaron un ajuste de la producción de 206.000 barriles diarios” que se aplicará en abril, sin hacer mención directa a la situación en Irán y limitándose a señalar la necesidad de mantener el equilibrio del mercado.
Le puede interesar: Tensiones entre Estados Unidos e Irán causan fuerte alza en valor del petróleo
Un aumento mayor al esperado
El volumen anunciado supera los 137.000 barriles diarios adicionales que los expertos anticipaban antes de que estallara el conflicto este sábado, tras ataques de Estados Unidos e Israel contra territorio iraní.
Sin embargo, analistas consideran que la medida podría ser insuficiente frente al impacto que tendría una interrupción del tránsito por el estrecho de Ormuz, paso estratégico por donde circula cerca del 20% del petróleo que se consume en el mundo.
“Es una señal, pero no una solución. Si el petróleo no puede transitar por el estrecho de Ormuz, 206.000 barriles adicionales por día pesarán muy poco a la hora de calmar el mercado”, advirtió Jorge León, analista de Rystad Energy.
Irán anunció ante la Unión Europea el cierre “de facto” del estrecho, mientras que en respuesta a los bombardeos lanzó misiles y drones contra monarquías del Golfo como Arabia Saudita, Baréin, Emiratos Árabes Unidos y Catar, donde operan bases militares estadounidenses.
El precio podría dispararse
Antes incluso del estallido del conflicto, el barril de Brent ya superaba los 72 dólares, incorporando una prima de riesgo geopolítico. Con los mercados reabriendo este lunes, se espera una nueva escalada.
“En este momento la logística y el riesgo del tránsito cuentan más que los objetivos de producción”, señaló León, quien estima que, aun usando rutas alternativas, la pérdida efectiva de oferta podría ubicarse entre 8 y 10 millones de barriles diarios.
La duración de la guerra es ahora la principal incógnita. David Khalfa, cofundador del Atlantic Middle East Forum (AMEF), considera que la campaña militar podría extenderse “varios días, e incluso semanas”.
Para Homayoun Falakshahi, analista de Kpler, si el conflicto se prolonga y afecta las cadenas de suministro, el precio del crudo podría superar los 120 dólares por barril, un nivel no visto en años.
Más producción, pero con límites
La OPEP+ volverá a reunirse el 5 de abril y no se descarta que evalúe nuevos incrementos para contener la volatilidad y ganar participación frente a productores como Estados Unidos, Canadá, Brasil y Guyana.
No obstante, la capacidad real de aumentar la producción es limitada. Según expertos, solo Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait e Irak podrían incrementar significativamente su bombeo, aunque son precisamente los más dependientes del tránsito por el estrecho de Ormuz.
En el caso de Rusia, su producción muestra una tendencia a la baja desde noviembre. Analistas consideran que Moscú ya estaría operando al máximo de su capacidad, además de enfrentar presiones comerciales en mercados clave como India.
Lea también: Petróleo venezolano es el seguro de Estados Unidos ante incertidumbre internacional, dice experto
Así, el mercado petrolero entra en una semana decisiva, marcada por la tensión militar en Medio Oriente y la incertidumbre sobre uno de los puntos más sensibles para el suministro energético global.