Cuba: ciudadanos hacen fila para comprar gasolina ante presión de Estados Unidos
El presidente Donald Trump amenazó con imponer aranceles a todo país que envíe petróleo a Cuba, generando temor de desabastecimiento de combustibles en la isla.

El presidente Donald Trump amenazó con imponer aranceles a todo país que envíe petróleo a Cuba, generando temor de desabastecimiento de combustibles en la isla. (Foto: Caracol Radio / Getty )
Las filas para cargar gasolina se alargan y los apagones alcanzan ya unas 10 horas en la capital de Cuba, que acusa a Estados Unidos de querer “asfixiar” la economía de la isla comunista.
El presidente estadounidense Donald Trump emitió un decreto que amenaza con aranceles a los países que venden petróleo a La Habana, y que asegura que Cuba representa una “amenaza excepcional” para la seguridad nacional estadounidense.
El anuncio preocupa a la población de la isla, sumida desde hace años en una grave crisis económica y con grandes dificultades para cubrir sus necesidades de combustible y electricidad.
Preocupación ciudadana
“Eso impactará directamente la vida del cubano, más tarde o más temprano, eso va a influir, esa es la intención”, dijo a la agencia AFP Jorge Rodríguez, un informático de 60 años, frente a una gasolinera con largas filas para cargar combustible en La Habana. “Hay que sentarse a negociar” con Trump, opinó.

Ciudadanos cubanos recargando gasolina. (Foto: Najlah Feanny/Corbis via Getty Images) / Najlah Feanny
“Creo que lo que se viene va a estar duro, muy duro”, comentó Jorge Grosso, un estudiante de tercer año de contabilidad en la Universidad de La Habana, quien desde el mediodía del jueves se mantenía en la cola.
El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, aseguró el viernes que la amenaza de aranceles de Trump a países que vendan crudo a La Habana “pretende asfixiar la economía cubana”.
“Esta nueva medida evidencia la naturaleza fascista, criminal y genocida de una camarilla que ha secuestrado los intereses del pueblo estadounidense con fines puramente personales”, añadió en X el jefe de Estado. Es una clara alusión al secretario de Estado, Marco Rubio, de origen cubano y quien no oculta su deseo de ver un cambio de régimen en La Habana.
Riesgo de crisis humanitaria
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, cuyo país todavía entrega petróleo a Cuba, afirmó que la medida de la Casa Blanca podría desencadenar “una crisis humanitaria de gran alcance”, con impacto directo en “hospitales, alimentación y otros servicios básicos” para la isla caribeña de 9,6 millones de habitantes.
México buscará establecer contacto inmediato con el Departamento de Estado norteamericano con el objetivo de “conocer con precisión los alcances del decreto” de Trump, refirió la presidenta.
“Tenemos que saber los alcances porque tampoco queremos poner en riesgo a nuestro país en términos de los aranceles. Queremos saber los alcances y siempre buscar las vías diplomáticas”, explicó Sheinbaum.
China protestó también contra la amenaza de aranceles de Trump. El portavoz de la cancillería china, Guo Jiakun, dijo que su país “apoya firmemente a Cuba en la defensa de su soberanía y seguridad nacionales y en el rechazo a la injerencia externa”.
“China se opone firmemente a medidas que privan al pueblo cubano de su derecho a la subsistencia y al desarrollo”, añadió.
El jueves por la noche, el canciller cubano Bruno Rodríguez ya había denunciado el “brutal acto de agresión” contra el pueblo cubano que “durante más de 65 años” ha sido sometido “al más prolongado y cruel bloqueo económico jamás aplicado contra toda una nación”.
La isla, dirigida por el Partido Comunista de Cuba (PCC, único), está sometida a un embargo de Estados Unidos desde 1962, que Trump reforzó considerablemente desde su primer mandato (2017-2021).
Trump eleva la presión
Según su texto, el decreto se basa en la declaración de un “estado de emergencia” en relación a la “amenaza excepcional” que representa Cuba para la seguridad nacional de Estados Unidos.
Washington reprocha en particular a las autoridades cubanas “alinearse y apoyar a numerosos países, organizaciones terroristas internacionales y actores hostiles a Estados Unidos”, entre ellos Rusia, China, Irán, Hamás o Hezbolá.

Los presidentes Daniel Ortega (Nicaragua), Nicolás Maduro (Venezuela) y Miguel Díaz Canel (Cuba). Foto: Getty
Cuba también es acusada de “desestabilizar la región mediante la inmigración y la violencia”, al tiempo que “propaga sus ideas, programas y prácticas comunistas”.
A principios de enero, Trump ya había amenazado al gobierno cubano. “!NO HABRÁ MÁS PETRÓLEO NI DINERO PARA CUBA: CERO!”, aseguró, una semana después de la sorpresiva captura del presidente venezolano Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses.
Tras la captura de Maduro, Trump puso bajo control estadounidense al sector petrolero de Venezuela, que fue el principal proveedor de petróleo a Cuba, su aliado, durante el último cuarto de siglo.



