Solo una de las 34 universidades públicas en Colombia es financieramente autosostenible: Contraloría
La Contraloría General advierte sobre una desfinanciación estructural que pone en riesgo la estabilidad y el futuro del sistema universitario estatal.
Fotos: Contraloría (Colprensa - Álvaro Tavera) y contratación (Getty Images - Paul Bradbury)
Un reciente estudio de la Contraloría General de la República reveló que el 97% de las universidades públicas del país no logran sostener sus operaciones con recursos propios, lo que las hace depender de las transferencias de la Nación para funcionar.
Es decir, de esos recursos de la Nación depende el funcionamiento, la sostenibilidad, cobertura y hasta la gratuidad en la educación superior.
El estudio, llamado “Sostenibilidad Financiera de las Universidades Públicas Colombianas” analizó el periodo 2019-2024, encontró que los aportes del Gobierno Nacional representan, en promedio, el 50,1% de los ingresos totales de estas instituciones, mientras que la generación de recursos propios apenas alcanza el 37%, especialmente las universidades Nacional de Colombia (UNAL), la Universidad de Antioquia (UdeA), y la del Valle (Univalle).
El informe destaca que, aunque los ingresos del sector crecieron un 13% anual (pasando de $7,9 billones en 2019 a $14,2 billones en 2024), los gastos no se quedaron atrás. Los egresos aumentaron un 11,4% en promedio, impulsados principalmente por los costos de nómina, que son el 54% del presupuesto de gastos.
Uno de los factores más influyentes es el pasivo pensional, un cálculo que determina cuánto dinero se necesita hoy para cubrir las pensiones futuras. Esta deuda escaló a los $10,3 billones en 2024, concentrándose en un 57,8% en solo dos instituciones: la Universidad Nacional ($4,5 billones) y la Universidad del Valle ($1,4 billones).
Esto surge por tres asuntos principalmente: regímenes laborales antiguos, acumulación de derechos adquiridos antes de la Ley 100 de 1993 y la falta de reservas suficientes.
El hecho tiene como consecuencia un desvío en los recursos, que se podrían utilizar en docencia e infraestructura, lo que limita el crecimiento institucional.
En este mismo sentido, el ente de control hace énfasis en que se debe poner atención a que los costos educativos y de personal crecen a un ritmo mucho más acelerado, que sin una reforma estructural, políticas como la “Matrícula Cero” o la expansión de cobertura podrían verse comprometidas a largo plazo.
La Contraloría concluye que el sistema universitario enfrenta una crisis silenciosa que requiere actualizar urgentemente el sistema financiero. La tendencia proyectada muestra que el pasivo pensional seguirá creciendo, lo que obliga al Estado al fortalecimiento de la capacidad de autogestión en cuanto a las universidades. Mientras que el Ministerio de Educación proyecta un costo de $22,1 billones para el periodo 2027 - 2040, la Contraloría estima un impacto de $27,8 billones para el 2027 - 2036.
Las universidades que más reciben recursos
Así mismo, la Contraloría evidenció signos de desigualdad en la distribución de recursos, pues mientras que la Universidad Nacional recibe transferencias por $11,4 millones por cada estudiante, otras instituciones como la Nacional Abierta y a Distancia (UNAD) operan con apenas $525.777 pesos por alumno.
Según el informe, las instituciones hacen un llamado a actualizar el esquema de financiación basado en la Ley 30 de 1992, ya que en este momento la realidad económica de las universidades ha cambiado drásticamente y se necesita diversificar fuentes de financiación, fortalecer alianzas y cooperación interinstitucional.