Víctimas del Catatumbo denuncian abandono estatal en medio de la crisis humanitaria
Diana Vargas advirtió que el Estado ha sido permisivo frente al incremento de la violencia.
Bandera del ELN. Foto: Getty Images. / STRINGER
Norte de Santander.
La crisis en el Catatumbo continúa deteriorándose ante la falta de presencia institucional. Así lo manifestó Diana Vargas, coordinadora de la Fundación Tejedoras de Paz, quien aseguró que las víctimas del conflicto armado siguen enfrentando vulneraciones constantes sin que el Estado garantice sus derechos más básicos.
“Hoy todavía tenemos víctimas reales que no han podido acceder a la garantía de sus propios derechos. Vemos cómo el Estado se hace ajeno al tema y, aunque el municipio representa al Estado en el territorio, ya no tiene recursos. El orden nacional no quiere hacerse responsable”, afirmó Vargas en diálogo con Caracol Radio.
Según la lideresa, los índices de violencia continúan en aumento, con un panorama que califica como “una olla a presión a punto de estallar”.
Denunció que en la región se presentan casi dos secuestros diarios, además de reclutamientos de menores, violencia sexual contra mujeres y confinamientos forzados.
“Las víctimas estamos siendo vulneradas en derechos, en seguridad, en integridad física y emocional. Hay familias que están al borde del caos porque han perdido su arraigo, llegan a ciudades sin empleo ni estabilidad económica, y eso desintegra más los hogares”, señaló.
Vargas cuestionó la efectividad de la Ley de Víctimas y otras normas de protección que, según ella, “quedaron bonitas en el papel, pero no se aplican con contundencia”.
Aseguró que el abandono estatal ha permitido que los grupos armados sigan fortaleciéndose y que la población civil permanezca en riesgo constante.
“Nos preguntamos en quién podemos confiar las víctimas. El Estado crea leyes, pero al momento de accionar queda fallido. Hace falta una verdadera responsabilidad institucional desde el orden nacional hacia los territorios”, enfatizó.
El pronunciamiento se suma a los llamados de organizaciones sociales del Catatumbo que advierten sobre el recrudecimiento del conflicto y el asesinato de líderes sociales en la región, un fenómeno que mantiene en alerta a las comunidades del Norte de Santander.