Jenesano Se Levanta: Solidaridad en Medio del Vendaval
Vendaval sin precedentes azotó a Jenesano durante celebración de Semana Santa
Jenesano Se Levanta: Solidaridad en Medio del Vendaval
Tunja
Jenesano, un pequeño pero unido municipio, vivió momentos de angustia el jueves santo, cuando un vendaval acompañado de un fuerte aguacero azotó sus calles, dejando tras de sí un rastro de destrucción, pero también historias de solidaridad y resiliencia comunitaria.
Jenesano
Durante el transcurso de la tarde, lo que comenzó como un día preparatorio para recibir a los turistas, se convirtió en una lucha contra los elementos. Emily y Diana, comerciantes del centro de Jenesano, relataron cómo el cielo se oscureció súbitamente y los vientos comenzaron a arremeter con una fuerza devastadora. “Todo salió a volar, y comenzó a llover muy fuerte,” dijo Emily, describiendo el caos que desencadenó el fenómeno.
Las calles se transformaron en ríos, arrastrando escombros y cascajo, y obstruyendo los alcantarillados. Entre los momentos de pánico y desesperación, emergieron actos de compasión, como el auxilio a una señora con un puesto de canastas, cuyos productos eran llevados por la corriente. “Mis cositas, mis cositas,” repetía ella, sumida en la angustia, mientras los comerciantes y vecinos se esforzaban por rescatar lo que podían.
La tormenta no discriminó; árboles caídos, vehículos dañados, y artesanías destruidas formaban parte del paisaje del desastre. Una situación especialmente angustiante fue la asistencia a una mujer embarazada en crisis, reflejo del impacto emocional del vendaval en la comunidad.
Pero cuando la tormenta cesó, el espíritu de Jenesano brilló con más fuerza. Con palas, escobas, y un sentido de unidad, los habitantes se volcaron a las calles para limpiar y despejar lo que el agua había dejado atrás. La colaboración no se hizo esperar; desde el señor de chorros y barriles hasta los dueños de restaurantes y tiendas locales, todos aportaron su grano de arena.
El alcalde informó que, aunque los servicios básicos como la luz y el agua fueron restablecidos gradualmente, la verdadera luz fue la solidaridad de la comunidad. Incluso en medio de la adversidad, la capacidad de Jenesano para unirse y superar las dificultades dejó una huella imborrable.
Este evento no solo puso a prueba la resistencia física de Jenesano sino también la fortaleza de su tejido social. En palabras de los afectados y los héroes anónimos que surgieron esa tarde, lo ocurrido ha sido una lección de humanidad y cooperación. Jenesano demostró que, incluso ante los embates más duros de la naturaleza, su espíritu comunitario es indestructible.