Osezno estuvo atrapado en envase plástico y parecía muerto
El pequeño animal de ocho meses estaba al borde de una vía.
Cortesía Instagram @sarahjlindgren
El caso de un pequeño animal le ha dado la vuelta al mundo. Un osezno fue encontrado en estado de frustración luego de que le fuera imposible salvarse por sus propios medios. Ante esto el animal parecía haberse rendido. Por esto, se creía que estaba muerto.
El pequeño animal se encontraba en un parque de Pensilvania, Estados Unidos, y cayó en lo que podría llamarse una trampa. El animal metió su cabeza en una botella de plástico, muy probablemente atraído por el olor a comida.
En medio de la lucha del animal por lograr salvarse y sacar su cabeza del envase plástico, terminó a la orilla de una vía, colocando así en más riesgo su vida. Sin embargo, el pequeño corrió con suerte al ser encontrado por una mujer.
La administradora del parque en donde ocurrieron los hechos pasó casualmente por la vía en la que estaba el animal. A lo lejos la mujer sintió que el animal estaba muerto. Pese a esto, decidió acercarse.
Sarah Lindgren se considera así misma como una fotógrafa amateur de la naturaleza. Fue justo por esto que no dudó en acercarse al animal a revisar cómo estaba y posteriormente ayudarlo.
Segundos después, el animal sintió que algo ocurría cerca a él y levantó la cabeza. Fue en ese momento que la administradora del parque sin pensarlo agarró el envase plástico para ayudar a la cría.
En medio de esto, la mujer conocida como Sarah Lindgren señaló que no notó la presencia de alguna osa mamá. “Este oso estaba luchando a un lado de la vía, así que traté de ayudarlo a salir. No había ninguna mamá alrededor. Espero que esté bien”.
Medios internacionales señalan que el animal estaba en una zona remota. Además, justo en el momento en el que la mujer observó al pequeño animal no tenía señal para buscar ayuda.
No obstante, la experiencia de Lindgren al tener cercanía con la naturaleza le sirvió para ayudar al osezno. Por otra parte, la mujer declaró que el oso parecía tener apenas ocho meses de vida.
Lindgren admitió que aunque no tenía certeza de si el animal estaba vivo o no, tenía miedo de que fuera atropellado, falleciera ahogado en un arroyo cercano o muriera de hambre y deshidratación en caso de que estuviera vivo.
Una vez el oso fue ayudado por la mujer, decidió trepar a un árbol.
Finalmente, Lindgren señaló que aunque los osos son tiernos e inofensivos, es importante comunicarse con las autoridades para que cuiden a los animales.