Dos mujeres al frente del primer trasplante de riñón con donante vivo en Pasto
Un joven de 21 años logró acceder al procedimiento con una exitosa recuperación
Primer trasplante de riñón con donante vivo en Pasto
Pasto-Nariño
El pasado 8 de junio la historia de la medicina en Pasto escribió un capitulo que quedará marcado en una familia nariñense y cientos de personas que durante años han estado aguardando por el trasplante de un órgano.
En dicha fecha se llevó a cabo el primer trasplante de riñón con donante vivo, proceso detrás del cual hay una muestra de amor familiar y de dedicación por parte del grupo de profesionales que hacen parte de la Unidad de Trasplantes de la Fundación Hospital San Pedro y el cual estuvo comandado por dos mujeres pastusas Paola Muñoz Cabezas una cirujana hepatobiliar, directora de la Unidad y Andrea Caicedo, medica internista y nefróloga. Las dos con un sentido de humanidad, lo que le otorgó plena confianza a Álvaro Andrés Naspirán un paciente de 21 años, el primer trasplantado en esta ciudad y quien se recupera satisfactoriamente junto a su hermana quien decidió vivir con un solo riñón para mejorar la calidad de vida de su ser querido.
La donación de órganos todavía es un reto en Colombia y aun más en Nariño, en donde los pacientes deben esperar años en la lista nacional para acceder a un trasplante asegura la médica Paola Muñoz Cabezas.
“En Colombia por ley todos somos donantes de órganos sin embargo la aprobación de la familia es fundamental para llevar a cabo este proceso” asegura la profesional.
Desde que se creó la Unidad de Trasplantes, el equipo multidisciplinario de esta entidad ha logrado el rescate de 24 órganos, cada uno de los cuales representa una opción de vida. Con ellos veinte personas ya han sido beneficiadas.
Cirugía de trasplante- Foto: Fundación Hospital San Pedro
Para la familia de Álvaro Naspirán quien recibía diálisis hasta tres veces en una semana, un trasplante parecía un sueño lejano, pero hoy es una realidad que esperan muchos también puedan cumplir.
Hoy el reto es seguir generado conciencia en la región sobre la importancia de la donación como una luz de esperanza para otros.